Los Golden State Warriors de Steve Kerr, derrotaron por 106 a 105 a Toronto, en Canadá, y estiraron la final de la NBA, al menos, por un partido más.
Los de California lograron mantener la ventaja sacada en el primer cuarto en un partido parejo, para llevar la serie a un sexto partido que se jugará en su cancha.
No todo fue color de rosas para los estadounidenses, ya que Kevin Durant, una de las estrellas del equipo, debió dejar el estadio en muletas y será baja en el próximo partido.
El piloto argentino no logró encontrar ritmo en la sesión de clasificación de Fórmula 1 y partirá desde la zona media-baja de la parrilla del GP de Australia, en la primera fecha del campeonato.
El crack portugués sufrió una lesión muscular y los estudios arrojaron un resultado peor del que esperaban, por lo que debió viajar a España para su tratamiento.