A Lola Chomnalez la asfixiaron en la arena - Mendoza Post
Post: Mendoza PostSábado 25 May 2019Sábado, 25/05/19 atrás

 Ángel Moreira, conocido como el Cachila, uno de los partícipes del brutal homicidio de la adolescente Lola Chomnalez, ocurrido en diciembre de 2014 en el balneario uruguayo de Barra de Valizas, estuvo con la víctima hasta el momento de su fallecimiento y hasta verificó si tenía signos vitales. Cuando el sospechoso comprobó que había muerto, huyó de la escena del crimen.

Así se desprende de la resolución de la jueza de Rocha Rossana Ortega, donde procesó a Moreira como coautor del homicidio de Lola. "La causa de la muerte fue provocada porque la víctima fue sujetada contra el suelo aspirando y tragando arena, que fue encontrada en sus vías aéreas, bronquios, tráquea y cavidad bucal, evidenciando que se intentó asfixiarla contra el suelo", se afirmó en el expediente judicial.

En el procesamiento, la jueza tuvo en cuenta la opinión de un especialista en medicina legal, identificado como doctor G. B., que sostuvo: "La secuencia de la agresión pudo haber sido: se le aproxima a Lola la persona agresora por detrás. Ella trata de escapar hacia los arbustos, le da alcance, la toma por detrás y le hace cortes para nada profundos, la enfrenta y recibe el golpe de puño ligero en región fronto-temporal izquierda,cae en la arena, y aunque se aferra de las ramas y se arrolla sin defenderse adoptando la posición de flexión, lateralizada a derecha tal cual es hallada es apretada contra la arena. Muere. Se la tapa con arena".

Existe otra posible secuencia para el especialista. "Lola caminando de regreso a Valizas, se enfrenta al agresor que le propina primero un golpe en región fronto-temporal. Ella corre hacia las dunas, es alcanzada desde atrás, herida y posteriormente apretada en la arena"

Es decir que para la Justicia, Lola murió asfixiada y tenía en su aparato respiratorio arena, incluso en tráquea y bronquios.

Sobre Moreira, en base a los peritajes psicológicos y psquiátricos, en la resolución se afirmó que "se trata de un hombre violento,que revela gran distancia afectiva, desplazando responsabilidades en el hecho hacia artesanos de la zona.

En este sentido la declaración del director de la Policía Científica, identificado solo por sus iniciales J. A sostuvo que el encuentro entre la víctima y sus agresores no fue premeditado, fue casual.

Cuando la jueza Ortega le preguntó qué elementos existen para sostener que el encuentro fue casual, el especialista respondió: "El lugar en sí, ella salió a pasear, salió a caminar, la vieron sola en un lugar bastante aislado, capaz la idea no fue matarla,sino pretender tener algo con ella y derivó la muerte".

El cuerpo de la víctima presentaba heridas en el cuello y en los brazo. Para los especialistas, según el expediente judicial, se tratan de heridas superficiales hechas con un "objeto de hoja chica con poco filo y de hoja entera".

La investigación no terminó. Según se desprende del fallo de la magistrada se debe avanzar en la identificación a una persona de sexo femenino y a un presunto acompañante de Moreira para que sean indagados y se les practique examen de ADN, en aras de arribar a la verdad total subyacente, sobre los restantes copartícipes en el hecho".