A 24 días de votar en Mendoza, una trama político-policial que arde

Cómo siguen las causas cruzadas que involucran a Lobos y su entorno, a una candidata radical y a un concejal, y a empleados municipales que atacaron a militantes. La “cooperativa” se defiende. Tensa campaña en Guaymallén.

A 24 días de votar en Mendoza, una trama político-policial que arde

Por:Ricardo Montacuto
Director Periodístico

Es curioso lo que ocurre en Guaymallén. En el departamento de mayor cantidad de votantes de la provincia -que viene de un fraude convalidado en las PASO, con más de 9.000 ciudadanos cuyos votos fueron a la basura- la política no se clasifica entre radicales, peronistas, demócratas, o lo que fuere, con la salvedad de la izquierda del FIT que sí mantuvo su identidad. En este departamento la política se divide entre “La cooperativa” de beneficios mutuos -a la que vamos a denominar “Primero Nosotros”- en la que hay dirigentes del PJ, la UCR y el PD, versus quienes no están en dicha asociación civil con fines de lucro inacabable a cuenta de todos, donde también hay dirigentes y funcionarios del PJ, la UCR y el PD

Para simplificar, el dinero, los ñoquis, los negocios, la corrupción, atraviesan de modo transversal a la política del departamento, y hay varias novedades que vale la pena contar en tres casos de alta sensibilidad. Caso 1: Las denuncias contra Luis Lobos, Claudia Sgró y el resto de su entorno por enriquecimiento, lavado y otros delitos. Caso 2:  La denuncia por estafa que hizo la suegra de la diputada Lorena Meschini, aquella víctima a cuyo nombre se obtuvieron créditos usando su documentación en financieras, casas de electrodomésticos y un banco. Caso 3:  Las causas por agresiones contra militantes de la UCR, en las que habrían participado –presumiblemente- dos empleados municipales al mando de un muchacho de notable parecido físico con un hijo del intendente a cargo Luis Lobos.

Pasen y vean.

Caso 1: La suegra, el concejal y los videos

Días atrás comentamos los pormenores de una causa por estafa, en la que la víctima es una mujer llamada Silvia de las Mercedes Jara Torres (65), que acredita en su historia personal dos hechos de actualidad: confesó en la justicia que el concejal radical Daniel Centeno se quedó con parte de su sueldo durante siete años, y además es suegra de la diputada radical cornejista Lorena Meschini, que acaba de ser precandidata a intendente en las PASO y que no es "socia" de la "cooperativa" de beneficios mutuos de los muchachos.

Silvia era “ñoqui” municipal aunque de vez en cuando hacía algunas tareas. Personas no identificadas aún –la causa está por cumplir un año y medio- obtuvieron con  documentación personal  de esta mujer tales  como DNI, recibos de sueldo y comprobantes de servicios, diversos créditos en el Banco Galicia, en la financiera Provencred y en varias casas de electrodomésticos del Shopping. Créditos que Silvia jamás tomó, ni aprobó, ni firmó, ni cobró, tal como ya lo demostraron las pericias y las pruebas recogidas hasta ahora. Se ve que les hacía falta alguna heladerita para la campaña.

Las únicas personas que accedían a esta documentación eran justamente Daniel Centeno y su secretaria Carina Crispin. Centeno jamás contestó los intentos de comunicación de este diario, pero sí le dijo al hijo de Silvia Jara y marido de Lorena Meschini que él no tenía nada que ver.

Concejal Daniel Centeno (UCR).

En medio de la recolección de pruebas se supo que la firma Provencred tiene filmaciones del día en que gestionaron el crédito, y del momento en que lo cobraron. Esos videos son varios, de distintas cámaras que registraron momentos y lugares en esa firma. Estaban guardados en dos discos de DVD que anduvieron casi un año y medio en las nubes de Úbeda, donde entre la Unidad Fiscal de Capital y la Policía los mantuvieron bien guardados sin hacer nada, hasta que este medio informó el caso hace dos semanas, el 11 de este mes. Después, el fiscal Gustavo Pirrello citó a Silvia Jara para ver los videos, pero parece que son muchos y esa compulsa aún no está terminada. 

Una de las personas que podría estar relacionada al caso según fuentes de la investigación es Estela Baldovino (foto)

El simpático gestito de la candidata en su muro de Facebook.

Baldovino es una militante de Daniel Centeno que participó de la interna de Guaymallén como candidata a concejal en la lista de Juan y Pablo Narváez, y que como resultado de las PASO quedó tercera en la lista de ediles del Frente Cambia Mendoza, la misma que postula a Marcelino Iglesias como intendente y a Alfredo Cornejo como gobernador. Menudo problema tienen con esto. 

Estela Baldovino, enterada del escándalo que la salpica y a la espera del milagro –que los videos no se vean bien, estén rayados o algo- no ha renunciado a la candidatura y se ha propuesto resistir. Por lo que se sabe, Marcelino Iglesias no ha podido removerla de la lista aún. Falta menos de un mes para las elecciones. Si gana el Frente Cambia Mendoza, la candidata sospechosa va a obtener una banca en el Concejo Deliberante de Guaymallén, ante la pasividad de la inmensa mayoría del radicalismo incluyendo a sus principales candidatos. Con la excepción de Marcelino Iglesias, claro, que está buscando sacarse de encima a Centeno y Baldovino si es intendente. Pero la cooperativa de beneficios mutuos “Primero Nosotros” sabe defenderse.

Caso 2: Dale que va

El 30 de enero, en una caminata con el entonces precandidato a intendente Fabián Manzur, un grupo de empleados municipales de Guaymallén a las órdenes de un delegado municipal, le hicieron un apriete feroz a jóvenes radicales que repartían panfletos. Los golpearon, a uno le torcieron un brazo, y les quitaron el material en medio de amenazas. Y aunque hubo muchísimas dificultades para identificar a los agresores, hay una foto tomada por dirigentes radicales y aportada a la causa, que los incrimina:

Uno de los atacantes sería de apellido Giaquinta y es delegado municipal en Las Cañas. Otro, sería de apellido Mascareño. Y hay un tercero que sale en la fotografía que formalmente no ha sido identificado, pero a quien algunas fuentes identificaron como Lucas Lobos, hijo del intendente. En su momento, Lobos desmintió todo. Pero la espiral violenta en Guaymallén siguió, hubo amenazas con armas, denuncias de la UCR, rotura de publicidad, y luego el fraude que terminó perjudicando a Alejandro Abraham. El último fin de semana hubo nuevas denuncias y aparecieron carteles del Frente Cambia Mendoza destrozados con bombas de pintura.

El último "regalito".

Los avances en este caso fueron difíciles. Lo primero fue el miedo. Muchos dirigentes radicales dijeron en los medios lo que luego no repitieron ante el fiscal Gonzalo Marzal

A siete testigos radicales los tuvieron que ir a buscar con la fuerza pública luego de las citaciones, y los sacaron de un acto partidario para que fuesen a declarar. Y ninguno pudo reconocer a los atacantes, hasta que un testigo –empleado municipal- de identidad reservada identificó a uno de ellos. A otro, lo individualizó el personal de Investigaciones de la Policía. Resta identificar al último y al vehículo en que se movilizaban, un Chevrolet Astra gris que por esa época solía estar estacionado cerca de la delegación municipal de Las Cañas. Los empleados municipales que fueron identificados ya están citados a declarar, pero parece que no se han notificado de la medida.

Caso 3: un arrepentido complica a Lobos

El caso Lobos-Sgró es posiblemente el más complejo de todos. El matrimonio del intendente y su esposa están denunciados por enriquecimiento ilícito, lavado, evasión, ñoquis, y delitos conexos. Hay pedidos de investigación en la Unidad Fiscal Anti Lavado, en la UIF, en la Justicia Federal de la provincia, y también en la provincial. 

Luis Lobos y Claudia Sgró.

Justamente esta causa es la más avanzada respecto de recolección de pruebas. Está a cargo del fiscal Daniel Carniello. Según trascendió, la semana pasada declaró un testigo de identidad reservada en calidad de “arrepentido”. Pasó cerca de cinco horas hablando en la Unidad Fiscal de Delitos Complejos.

El mal clima

En Guaymallén hay un clima político espeso. Para resumirlo en pocas líneas: Lobos (FPV) y Marcelino Iglesias (UCR-Cambia Mendoza) son los principales contendientes. En las PASO, el Frente Para la Victoria le sacó 2554 votos a Cambia Mendoza en la categoría intendente pero perdió en la de gobernador. Iglesias quiere echar a su candidata Estela Baldovino, por dos razones: la primera es que está sospechada de haber integrado la trama que estafó a la suegra “ñoqui” de Lorena Meschini. La segunda es que trabaja para Daniel Centeno, el concejal radical que no sólo tiene “ñoquis” y vive de ellos y fue jefe de la suegra de la diputada Meschini, sino que según fuentes partidarias estaría trabajando desembozadamente para Luis Lobos. Habría perdido tropas en el camino.

A la vez, otros grupos y dirigentes radicales trabajan para el radical Marcelino Iglesias bajo reserva de identidad y en secreto, para que los radicales de la "cooperativa" no se enteren.

Se ve que el miedo es fuerte pero no es zonzo: también hay militantes muy conocidos que en la interna del PJ militaron para Alejandro Abraham y Guillermo Elizalde, y que están trabajando en secreto también para Marcelino Iglesias, a pesar del compromiso público de sus jefes. No son los únicos agentes “encubiertos”. Hay gente del diputado demócrata Jesús Riesco (cuyo partido integra Cambia Mendoza) y del concejal Ariel Rinaldi (también del PD, ambos discípulos del diputado nacional Roberto Pradines) que de repente acudieron al llamado –secreto, por supuesto- de la fe militante por Luis Lobos. 

Al mismo tiempo, el intendente ordenó a los dirigentes de su sector cortarles la boleta a los propios concejales de su partido en las elecciones del 21 de junio, porque los tres primeros son de Alejandro Abraham producto de las PASO. Se trata de Luis Francisco, Rafael Moyano y Victoria Panero. Los de Lobos tienen la orden de votar a los concejales radicales que están la lista de Marcelino Iglesias y Alfredo Cornejo, para que entre Estela Baldovino, la candidata sospechosa de Centeno y los NarváezLa cooperativa se defiende con uñas y dientes.

El intendente está complicado por las denuncias en su contra pero es improbable que ocurra nada en la previa de las elecciones. Más urgente es la situación de los empleados municipales identificados como agresores de militantes radicales.

Y todavía falta ver el video de las estafas a la suegra de la diputada radical Lorena Meschini.

En verdad… ¿No está entretenido? Es mejor que Entre Caníbales. Ni a Campanella se le habría ocurrido semejante trama. Tiene de todo: corrupción, traición, mentiras, causas judiciales, política, pilas de dinero, y misterio. Sólo le faltaría sexo para ser completa. ¿O no?