El alcance de los últimos misiles lanzados por Irán encendió las alarmas y altos mandos israelíes advierten.
Grandes capitales europeas bajo amenaza por los lanzamientos iraníes
La tensión en Medio Oriente sumó un nuevo capítulo de máxima gravedad tras el ataque lanzado por Irán contra el sur de Israel, considerado el de mayor alcance desde el inicio del conflicto. La ofensiva ocurrió durante la noche del sábado y tuvo como principales blancos las ciudades de Arad y Dimona, en una zona estratégica cercana a instalaciones nucleares israelíes.
De acuerdo a la información disponible, el régimen iraní disparó misiles balísticos que lograron penetrar el sistema de defensa antiaérea israelí, impactando en áreas urbanas y provocando importantes daños materiales. Al menos un centenar de personas resultaron heridas, muchas de ellas civiles, en lo que se convirtió en uno de los ataques más severos contra población israelí en las últimas semanas.
El ataque a la base Diego García, aunque fallido, mostró que Irán posee la tecnología para lanzar un misil a más de 4.000 kilómetros. "Ahora tienen la capacidad de llegar hasta lo más profundo de Europa", aseguró el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
El episodio se produjo en el marco de una escalada bélica que se intensificó en los últimos días. La ofensiva iraní fue interpretada como una represalia directa a recientes bombardeos contra instalaciones nucleares en territorio iraní, particularmente el complejo de enriquecimiento de uranio en Natanz.
Además del impacto en ciudades del sur de Israel, el ataque formó parte de una operación más amplia que incluyó el lanzamiento de misiles de largo alcance hacia objetivos militares en otras regiones, lo que evidencia un salto en la capacidad operativa iraní. Algunos de estos proyectiles alcanzan distancias de hasta 4.000 kilómetros, ampliando el alcance geográfico del conflicto y generando preocupación internacional por una posible expansión de la guerra.
Las consecuencias del ataque no solo se midieron en víctimas y daños estructurales -con edificios destruidos y operativos de emergencia desplegados en las zonas afectadas- sino también en el impacto político y militar.
Según el jefe del Estado Mayor israelí, Eyal Zamir: "Estos misiles no están destinados a golpear a Israel. Su alcance llega a capitales europeas: Berlín, París y Roma están todas bajo amenaza directa".



