Cremoso, suave y fácil de preparar, el semifreddo de chocolate es un clásico italiano que no necesita horno y se sirve bien frío.
Cómo hacer semifreddo de chocolate, el postre frío ideal para los golosos
Cuando llega el momento de pensar en el postre, muchas personas buscan una opción dulce pero liviana, que cierre una comida abundante sin resultar pesada. En ese contexto, el semifreddo de chocolate aparece como una alternativa fresca, distinta y fácil de preparar, ideal para sorprender sin pasar horas en la cocina.
Este postre de origen italiano se destaca por su textura suave y cremosa. Su nombre significa literalmente "medio frío" y describe a la perfección una preparación que se ubica a mitad de camino entre un helado y una mousse. Se sirve bien frío y no necesita horno, lo que lo convierte en una receta práctica, especialmente valorada durante los meses de calor.
Un clásico italiano que se adapta a todos los gustos
El semifreddo se elabora tradicionalmente con crema y huevos, logrando una consistencia aireada y delicada. Con el paso del tiempo, la receta fue incorporando distintas variantes y sabores, y el chocolate se transformó en uno de los más elegidos, sobre todo entre los más golosos.
Su textura queda a mitad de camino entre helado y mousse.
Además de su sabor, es un postre que suma puntos por su presentación: puede servirse en porciones individuales o desmoldarse como un budín, decorado con frutas frescas, frutos secos o chocolate.
Ingredientes para el semifreddo de chocolate
Para preparar este postre frío, se necesitan pocos ingredientes:
-4 huevos, con yemas y claras separadas
Ver: Sin horno y rápido: cómo hacer un postre de vainilla, dulce de leche y coco
-120 gramos de azúcar
-250 ml de crema de leche para batir
-1 cucharadita de esencia de vainilla
-100 gramos de chocolate negro o con leche
-Frutos secos o frutas frescas para decorar (opcional)
Paso a paso para prepararlo
Primero, se baten las yemas con la mitad del azúcar hasta que la mezcla quede clara y espumosa. En otro recipiente, se baten las claras con el resto del azúcar hasta lograr picos firmes. En paralelo, se bate la crema de leche hasta que quede aireada y cremosa, sin pasarse.
Luego, se incorporan las yemas a la crema con movimientos envolventes, se suma la vainilla y finalmente las claras, cuidando siempre de no perder aire. El chocolate puede derretirse y mezclarse parcialmente para lograr un efecto marmolado o utilizarse como cobertura al momento de servir.
Leer: Semillas de naranja: tres formas fáciles de reutilizarlas en casa
La mezcla se vuelca en un molde o en recipientes individuales, se tapa y se lleva al congelador entre 4 y 6 horas, idealmente varias horas, hasta que tome la textura firme pero cremosa característica del semifreddo. Antes de servir, se desmolda con cuidado y se decora a gusto.
El resultado es un postre italiano fresco, ligero y cremoso, ideal para disfrutar bien frío y cerrar cualquier comida con algo dulce sin resultar empalagoso.



