Bondiola curada: la receta casera que eleva cualquier picada

Con pocos ingredientes y un proceso de maduración controlado, se puede obtener un fiambre lleno de sabor ideal para compartir en familia o con amigos.

Bondiola curada: la receta casera que eleva cualquier picada

Por: Franco Cerroni

La elaboración de fiambres caseros volvió a ganar popularidad entre quienes disfrutan de la cocina artesanal. Entre ellos, la bondiola curada ocupa un lugar especial: es sabrosa, rendidora y relativamente simple de preparar si se respetan los tiempos del proceso.

Aunque muchos creen que se trata de una técnica reservada para especialistas, lo cierto es que con paciencia y algunos cuidados básicos es posible lograr en casa una pieza con buen aroma, textura firme y un sabor profundo, ideal para sumar a cualquier picada con la familia o con los amigos.

A continuación, los ingredientes y el paso a paso para preparar bondiola curada de manera casera.

Colgar la bondiola en un lugar fresco y seco permite que pierda humedad y concentre su sabor. 

Ingredientes

• 1 bondiola de cerdo fresca de entre 1,5 y 2 kilos

• 1 kilo de sal gruesa

• 500 gramos de azúcar

Para condimentar

Pimentón dulce

Ají molido

Pimienta negra triturada

• Una pizca de nuez moscada

Estas especias pueden ajustarse al gusto personal, aunque el pimentón suele ser el protagonista porque aporta color y aroma característico.

Preparación

1. Curado inicial

En un recipiente amplio colocar una capa de la mezcla de sal gruesa y azúcar. Apoyar la bondiola y cubrirla por completo con el resto de la preparación. Luego llevarla a la heladera.

El tiempo de curado depende del peso de la pieza: se calcula aproximadamente un día por cada kilo de carne. Por ejemplo, si pesa dos kilos deberá permanecer alrededor de 48 horas en frío.

2. Lavado y secado

Una vez finalizado el curado, retirar la bondiola y lavarla bien bajo agua fría para eliminar el exceso de sal. Después secarla cuidadosamente con papel absorbente hasta que no quede humedad en la superficie.

En este punto la carne se verá más compacta y con un tono ligeramente más oscuro.

3. Condimentar la pieza

Con la bondiola ya seca, frotar la superficie con un poco de vino blanco o coñac (este paso es opcional pero ayuda a intensificar el sabor). Luego cubrirla con la mezcla de especias hasta que quede bien impregnada.

4. Envolver y atar

Envolver la pieza con papel manteca o papel microporoso, que permite que la carne respire durante el proceso de secado. Después atarla con hilo de cocina o piolín para mantener la forma y asegurar que quede bien compacta.

5. Secado y maduración

Colgar la bondiola en un lugar fresco, seco y oscuro. Otra opción es dejarla en la parte baja de la heladera si el ambiente es muy húmedo.

El proceso de maduración suele tardar entre 30 y 45 días. Durante ese tiempo la pieza pierde parte de su humedad y debería reducir aproximadamente un 30% de su peso original.

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Cortada en fetas finas, se convierte en un clásico de la charcutería casera. 

Cómo saber si está lista

La bondiola estará en su punto cuando se sienta firme al tacto. Al cortarla, el interior debe mostrar un color uniforme y una textura compacta pero tierna.

Servida en fetas finas y acompañada con pan o tostadas, es una opción ideal para sumar a una picada o a un sándwich con sabores bien intensos.

Además, permite disfrutar en casa de una preparación tradicional que combina paciencia, ingredientes simples y técnicas de conservación que se transmiten desde hace generaciones.

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