El tribunal resolvió dejar sin efecto la millonaria sentencia que obligaba al país a pagar más de 16.000 millones de dólares.
Fallo a favor de Argentina en el juicio por la expropiación de YPF
La Justicia de Estados Unidos emitió un fallo clave en el juicio por la expropiación de YPF que representa un alivio significativo para la Argentina. La decisión fue adoptada por la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York y se conoció este 27 de marzo de 2026, en el marco de una causa que lleva más de una década de disputa internacional.
El tribunal resolvió dejar sin efecto la millonaria sentencia que obligaba al país a pagar más de 16.000 millones de dólares a fondos de inversión que habían demandado al Estado argentino. De esta manera, la Argentina evita, al menos por ahora, afrontar uno de los mayores pagos judiciales de su historia reciente, en un contexto económico delicado y con fuertes restricciones financieras.
El conflicto se remonta a 2012, cuando el Estado argentino decidió reestatizar el 51% de YPF, que hasta ese momento estaba en manos de la española Repsol. Los demandantes sostuvieron que esa operación se realizó sin cumplir con las normas que obligaban a realizar una oferta pública para el resto de los accionistas, lo que derivó en pérdidas millonarias y dio origen al litigio en tribunales estadounidenses.
En primera instancia, una jueza de Nueva York había fallado en contra del país y fijado una indemnización superior a los US$16.000 millones, además de ordenar medidas como la posible entrega de acciones de la petrolera. Sin embargo, la apelación presentada por la Argentina abrió un nuevo escenario judicial que ahora tuvo un giro favorable con la decisión del tribunal superior.
El fallo conocido este viernes se basa, entre otros argumentos, en cuestionamientos sobre la jurisdicción de los tribunales estadounidenses para intervenir en un caso vinculado a decisiones tomadas en territorio argentino y bajo legislación local. A partir de esta resolución, también quedan sin efecto medidas complementarias que buscaban garantizar el cobro de la sentencia, como eventuales embargos o transferencias de activos.
De todos modos, el proceso judicial no está completamente cerrado. Los fondos demandantes aún pueden intentar nuevas instancias legales, mientras que la causa de fondo continúa siendo objeto de discusión en los tribunales internacionales. En este contexto, el fallo marca un punto de inflexión y refuerza la estrategia del Gobierno argentino de evitar un impacto económico que podría haber sido severo para las cuentas públicas.



