La construcción volvió a mostrar un avance en septiembre y consolidó su tendencia positiva. Según el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC), el sector registró un incremento de6,8% interanual, acumulando ocho meses consecutivos de subas tras la fuerte caída de 2024, provocada por la paralización de obras públicas y la retracción general de la inversión.
En el acumulado de los primeros nueve meses del año, la actividad muestra una mejora de 7,8% frente al mismo período de 2024, mientras que, en la comparación mensual desestacionalizada, el índice creció 0,9% respecto de agosto. La recuperación, iniciada a comienzos de 2025, se sostiene principalmente en proyectos privados, impulsados por refacciones, remodelaciones y ampliaciones en distintos segmentos inmobiliarios.
El informe arrojó que el repunte del sector no fue homogéneo. Algunos materiales mostraron alzas muy marcadas, como los mosaicos y los artículos sanitarios de cerámica. También se destacaron los incrementos del asfalto, el hormigón elaborado y el conjunto de griferías, tubos de acero y vidrio plano.
El hierro redondo y los aceros para construcción subieron 12,7%, mientras que materiales de terminación como las placas de yeso y el cemento portland crecieron 6,2% y 0,6%, respectivamente.
En contraste, se registraron bajas en insumos vinculados a la vivienda tradicional: los pisos y revestimientos cerámicos retrocedieron 7,6%, el yeso 4,8%, los ladrillos huecos 4,3% y las cales 4,1%. Las pinturas para construcción mostraron una caída más leve, de 0,8%.
El contraste entre rubros sugiere que la reactivación se concentra en obras privadas de mediana escala, desarrollos industriales y comerciales, y ampliaciones de infraestructura, mientras que la construcción de viviendas nuevas aún muestra un desempeño moderado.
En cuanto a la superficie autorizada para edificación privada, otro indicador clave del dinamismo del sector, alcanzó en agosto 1.451.249 metros cuadrados, con un alza interanual de 1,5%. El acumulado enero-agosto refleja una mejora de 7,4% frente a 2024, lo que anticipa cierta continuidad del ritmo de ejecución en los próximos meses, aunque supeditada al acceso al financiamiento y a la demanda inmobiliaria.
La nueva Ley de Modernización Laboral incorporó cambios impositivos en el mercado inmobiliario. Desde enero de 2026, quienes vendan o alquilen propiedades destinadas a vivienda podrán acceder a exenciones en impuestos clave.