Si ganás más de $1,25 millones al mes, estás entre el 10% más rico del país

Un informe del INDEC reveló que la desigualdad se mantiene alta: el 10% más rico gana 13 veces más que el 10% más pobre, mientras que casi 4 de cada 10 personas no tienen ingresos propios.

Si ganás más de $1,25 millones al mes, estás entre el 10% más rico del país

Por: Juan Manuel Lucero

La última radiografía sobre cómo se distribuye la plata en la Argentina deja un dato tan concreto como elocuente: quienes perciben más de $1.250.000 mensuales por persona ya integran el 10% más rico del país. Lo interesante de esto es que una familia necesitó casi $1,4 millones para no ser pobre en Argentina durante el informe más reciente sobre las canastas básica y alimentaria del INDEC.

En el extremo opuesto, el sector más pobre vive con menos de $177.800 por mes per cápita, lo que refleja una distancia que, lejos de acortarse, se mantiene prácticamente sin cambios.

El informe correspondiente al cuarto trimestre de 2025 muestra que la desigualdad tuvo una leve mejora técnica, con un coeficiente de Gini de 0,427 frente al 0,430 de un año antes. Sin embargo, esa variación no alcanza para modificar la estructura: la brecha entre el decil más alto y el más bajo sigue siendo de 13 veces. En la práctica, esto significa que la recuperación de ingresos no se distribuye de manera pareja.

Esa concentración se observa también en cómo se reparte la torta total. El 10% más rico se queda con el 32,3% de todos los ingresos, mientras que el 10% más pobre apenas accede al 1,8%. En el medio, una amplia franja de la población se reparte el resto con diferencias igualmente marcadas.

Los sectores más pobres tienen 13 veces menos ingresos que el 10% más rico.

Cuando se mira el ingreso promedio, la cifra alcanza los $635.996 por persona, pero el dato pierde representatividad al compararlo con la mediana, que se ubica en $450.000. 

Es decir, la mitad de los argentinos vive con menos de ese monto, lo que evidencia el peso que tienen los ingresos más altos en el promedio general. La segmentación por estratos refuerza esa idea: el nivel bajo ronda los $241.614, el medio se ubica cerca de $573.800 y el alto supera ampliamente el millón y medio de pesos.

Ver también: Pobreza en Argentina: por qué los números no alcanzan para explicar lo que pasa en la calle

El trabajo sigue siendo el principal sostén económico, ya que casi el 80% de los ingresos de los hogares proviene de actividades laborales. No obstante, esta lógica se invierte en los sectores más vulnerables, donde predominan las jubilaciones, subsidios y ayudas estatales. En el decil más bajo, casi siete de cada diez pesos no provienen del empleo, lo que refleja un fuerte nivel de dependencia.

Incluso dentro del mercado laboral, las diferencias son notorias. El ingreso promedio de las personas ocupadas supera el millón de pesos, pero la mitad gana menos de $800.000. A esto se suma la brecha entre formalidad e informalidad: quienes tienen descuento jubilatorio perciben más del doble que aquellos que trabajan sin aportes, una distancia que marca uno de los principales factores de desigualdad.

La brecha de ingresos se marca en varios niveles.

La desigualdad también se expresa en términos de género. Los varones registran ingresos promedio superiores a $1,19 millones, mientras que las mujeres se ubican en torno a los $838.000, consolidando una brecha cercana al 30%.

Otro dato que atraviesa todo el informe es la cantidad de personas sin ingresos propios: el 37,2% de la población no percibe dinero por sí misma. Esto impacta directamente en la dinámica de los hogares, donde cada vez menos personas sostienen a más integrantes, especialmente en los sectores más bajos.

De esta manera, aunque los ingresos crecieron en términos nominales durante el último año, la foto de fondo muestra que la Argentina mantiene una estructura profundamente desigual. La mejora estadística es "leve" y no alcanza para modificar una realidad en la que las diferencias de ingresos siguen siendo amplias, persistentes y, en muchos casos, estructurales -es decir, se han mantenido en el tiempo pese a los cambios de gobierno-.

Ver también: En medio de la polémica, ¿cómo se puede tramitar un préstamo hipotecario UVA?

Esta nota habla de: