El lago de ensueño donde aseguran que hay espíritus encerrados

Dos extrañas formaciones en Mendoza encierran leyendas que asombran a miles de visitantes.

El lago de ensueño donde aseguran que hay espíritus encerrados

Por: Figueroa

A 67 kilómetros de la ciudad de Malargüe se encierra uno de los grandes misterios de la provincia que tiene una leyenda histórica entre Argentina y Chile.

El Pozo de las Ánimas, una estructura geológica provocada por la erosión de ríos subterráneos que origina espejos de aguas verdes con casi 300 metros de diámetro cada uno.

 Algunos lo llaman Trolope-Co o agua del gritadero, en lengua Mapuche, su nombre es protagonista de varias leyendas que han transcurrido en la historia de los pobladores rurales de generación en generación. 

El Pozo está sobre la Ruta 222, entre Los Molles y Las Leñas, la entrada es libre y gratuita y también encontrará carteles informativos donde se explican estos procesos.

La leyenda del Pozo de las Ánimas

Las dolinas, rodeadas por serranías que provocan un silbido cuando golpea el viento, han dado origen a distintas leyendas transmitidas por los pobladores.

En el lugar se relata que dos pueblos rivales que habitaban uno a cada lado de la Cordillera de los Andes mantenían una relación muy tensa.

Cuando en cierta ocasión, el pueblo del lado chileno de costumbres aguerridas perseguía al reducido número de pobladores locales de la zona de Los Molles, cayó la noche, y los perseguidos advirtieron que no se oían más gritos de sus enemigos. Retornaron a sus hogares, dando algunos rodeos por si era alguna trampa de sus rivales.

Al día siguiente, con las primeras luces, retornaron al lugar y comenzaron a escuchar algunos lamentos que les llamaron la atención. Con cautela siguieron avanzando y se sorprendieron con la presencia de dos enormes pozos que se habían hundido bajo los pies de sus perseguidores.

En el fondo se encontraban los cuerpos moribundos de sus enemigos. Sus gemidos asustaron a los observadores, quienes desde ese momento veneraron la formación que los había salvado, dándole el nombre de Trolope-Co (lugar en que lloran las ánimas).

Proceso de formación

Como explican desde la comuna, el Pozo de las Animas está conformado por dos depresiones, divididas por una estrecha separación, que se supone que con el paso de los años terminarán por unir los dos pozos en uno solo, debido al proceso de erosión. El tamaño de los pozos se aproxima a los 200 metros de diámetro, y tienen unos 80 metros de profundidad hasta el lago y otros 20 metros de profundidad por bajo el agua. Las mediciones fueron realizadas en 1981 por un equipo de científicos dirigido por Rodolfo Rogelio Rocha.

Este fenómeno natural ha sido catalogado como una dolina originada por la transformación de los depósitos subterráneos de terrenos blandos tales como el yeso que, por efecto de las filtraciones de las napas freáticas subterráneas, producen una disolución del suelo provocando derrumbes y depresiones del terreno, conformando estos grandes pozos de forma cónica en la superficie.

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