La laguna turquesa oculta en medio de la montaña mendocina

Ubicado a más de 3.500 metros de altura, este rincón natural de Tunuyán combina senderos agrestes, paisaje cordillerano y un acceso reservado para quienes buscan aventura extrema.

La laguna turquesa oculta en medio de la montaña mendocina

Por: Franco Cerroni

En plena Cordillera de los Andes y dentro del departamento de Tunuyán, la Laguna del Campanario se presenta como uno de esos paisajes mendocinos que aún conservan un perfil bajo, lejos de los circuitos turísticos masivos, pero con un fuerte atractivo para quienes buscan naturaleza en estado puro.

Se trata de una laguna de origen glaciar, alimentada por aguas de deshielo, ubicada a más de 3.500 metros sobre el nivel del mar y cerca del límite con Chile, cuyas dimensiones varían según la época del año y el régimen de nevadas. Desde el área de Turismo de la Municipalidad de Tunuyán destacan que este tipo de espejos de agua de alta montaña presentan cambios estacionales marcados, lo que refuerza su carácter natural y dinámico.

El entorno árido y de altura resalta el contraste del agua turquesa de la Laguna del Campanario.

Un entorno agreste y de acceso limitado

La Laguna del Campanario se encuentra en una zona de montaña asociada al arroyo Las Pircas, en un entorno agreste que requiere planificación previa. El acceso no cuenta con caminos asfaltados ni señalización turística formal, por lo que no es un destino recomendado para visitas sin experiencia en montaña.

Según información turística oficial del departamento, el recorrido suele realizarse a pie o a caballo, a través de huellas de montaña, por lo que se aconseja realizar la excursión con guías habilitados o prestadores de turismo aventura, especialmente durante los meses de época invernal o de deshielo.

Cómo llegar a la Laguna del Campanario

El acceso más utilizado parte desde la intersección de las Rutas Provinciales N° 89 y 94, en la zona de Manzano Histórico, dentro del Valle de Uco. Desde ese punto, se debe avanzar aproximadamente más de 20 kilómetros hacia el sur, tomando el recorrido que acompaña el arroyo Las Pircas.

El trayecto por estos senderos demanda alrededor de 2 o 3 horas, dependiendo del ritmo de marcha y las condiciones climáticas.

Naturaleza, paisaje y turismo responsable

Más allá de su tamaño reducido, la laguna se integra a un paisaje de alto valor ambiental, con vegetación nativa de altura, formaciones rocosas y un microclima particular generado por la presencia de agua en plena cordillera. La Cámara de Turismo de Mendoza señala que estos ambientes suelen albergar aves y fauna silvestre propias del ecosistema andino, lo que convierte a la zona en un espacio atractivo para la observación de naturaleza y la fotografía.

Al no tratarse de un área natural protegida con infraestructura turística, las recomendaciones oficiales apuntan a un uso responsable del lugar, evitando fogatas, residuos y cualquier acción que pueda afectar el equilibrio ambiental.

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El acceso, a pie o a caballo, requiere preparación y respeto por las condiciones de la alta montaña.

Un aporte al perfil turístico de Tunuyán

La Laguna del Campanario se suma al conjunto de atractivos naturales que fortalecen el perfil de Tunuyán como destino de turismo de montaña y naturaleza dentro del Valle de Uco. Ubicado alrededor de unos 140 kilómetros de la Ciudad de Mendoza, el departamento ha ampliado en los últimos años su propuesta turística más allá del vino, incorporando experiencias vinculadas al aire libre y a paisajes de alta montaña.

Aunque poco difundida, esta laguna de altura aparece como una alternativa ideal para quienes buscan recorridos diferentes, contacto directo con la cordillera y escenarios alejados del turismo tradicional.

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