La noche en la calle por comida: la realidad de un comedor de El Borbollón

La noche en la calle por comida: la realidad de un comedor de El Borbollón

Por: Mendoza Post

La realidad de los comedores comunitarios en Mendoza se viene tornando cada vez más dura, y si bien desde el Gobierno envían a tiempo las raciones y los subsidios y los particulares donan lo que pueden, lo cierto es que no dan abasto. 

Verónica Herrera es directora del jardín maternal Manaslú de El Borbollón, en el Barrio Santo Tomás de Aquino, contó este miércoles que se duplicó la cantidad de chicos y adultos que asisten al lugar por su ración de comida. 

"Nosotros ni somos un comedor, aunque sí lo tenemos por una cuestión de necesidad, pero somos una institución educativa que se creó en el 98, y como fue siempre fue una zona difícil, pusimos un comedor", contó Herrera en diálogo con Te Digo Lo Que Pienso -que se emite de lunes a viernes de 6:50 a 9:00 en Radio La Red Mendoza 94.1-.

La directora de la institución narró que en este momento, "tenemos 580 personas en desayuno y almuerzo, entre niños y adultos".

"Los chicos que asisten desayunan y almuerzan, o bien almuerzan y toman media tarde, según el horario. El resto retira la comida y se la lleva. Porque no hay espacio para que se sienten todos", detalló Herrera.

La mujer aseguró que la cantidad de gente que asiste por ración se duplicó, y dijo: "Hasta el 1 de abril de este año teníamos 420 raciones por parte de la provincia. En este momento se nos ha aumentado la cantidad razonablemente, hemos pasado a 580 personas".

Actualmente, Manaslú cuenta con dos subsidios, de la provincia y otro de la Nación. "Nos ayuda mucho, pero lamentablemente no alcanza", dijo Herrera.

Audio completo de la entrevista:

Si bien la directora aseveró que "el menú que da la provincia está nutricionalmente preparado, para cocinar para tantas personas es imposible cumplirlo para esta cantidad. Si el menú dice milanesas con ensalada, no nos alcanza una por persona, entonces tenemos que transformarlo en algo a la olla. Luego las donaciones personales, son esporádicas, porque la gente dona lo que puede".

Como el comedor del centro comunitario funciona de 7 a 18 de lunes a viernes, los días lunes son dramáticos. "Tuvimos que implementar que se entreguen números para repartir la comida, porque se armaba inconvenientes a la hora de retirarla. Nos hemos encontrado con gente armando fueguitos en la intemperie durante la noche en la calle para sacar los primeros números. Ahí decidimos que los números se entreguen semanalmente. Pero del domingo al lunes pasan también esperando los primeros números, así que es una realidad que duele", narró Herrera.

Para donar, no hay que hacer más que acercarse al   Barrio Santo Tomás de Aquino del Borbollón, el jardín abre de 7:30 a 17:30, pero para Herrera, "lo más importante  es que quien quiera donar conozca el lugar, que hable con la gente. Acá necesitamos ayuda todos los días".