Por medio de un decreto redefine organismos, cambia nombres, centraliza el intercambio de información y amplía el marco operativo de la inteligencia y la contrainteligencia en el Estado.
El Gobierno oficializará este viernes, en el primer Boletín Oficial del año, una profunda reforma a la Ley de Inteligencia Nacional. Los cambios buscan mayor integración, control y especialización, y clarifican los límites entre inteligencia, seguridad y tareas judiciales.
En lo que va de la gestión, hubo cuatro ampliaciones presupuestarias y una fuerte discusión en el Congreso.
Tras una publicación periodística, la Casa Rosada difundió un comunicado para desmentir supuestos planes de vigilancia. El texto asegura que hay una "decisión política de no utilizar la SIDE para perseguir opositores, periodistas o adversarios políticos".
El informe asegura que el fiscal fue asesinado y que durante los gobiernos de Cristina Kirchner y Alberto Fernández, hubo actuaciones del Ejército y de la SIDE para trabar la investigación.
En un comunicado oficial, la presidencia señaló a senadores kirchneristas y radicales que dejan al organismo de inteligencia debilitado para enfrentar amenazas.
Es la primera vez en la historia que el Congreso rechaza un decreto. Además, la Cámara alta blindó y actualizó los presupuestos de las universidades.
Diputados aprobó la declaración de rechazo al DNU que amplió en 100 mil millones los fondos reservados para inteligencia. Ahora la discusión se traslada al Senado. Una veintena de diputados del PRO votaron con la oposición.