Según la necropsia, el último ejemplar que quedaba en Argentina sufrió graves enfermedades crónicas y un severo compromiso pulmonar, resultado de más de 4 décadas de cautiverio en el ex zoológico de Mendoza.
Bajo el sol del Mato Grosso, las dos elefantas africanas que vivieron años de cautiverio en Argentina iniciaron el delicado camino hacia una vida en compañía.
Medios brasileños cubrieron el extenso traslado de la elefanta desde Mendoza hasta el santuario de Mato Grosso. Recordaron historias anteriores y destacaron el impacto del viaje.
La elefantaiene 41 años y viajará a un santuario ubicado en el estado de Mato Grosso, Brasil, al que fueron trasladadas en mayo de este año Pocha y Guillermina, dos ejemplares asiáticas.
Las tareas de entrenamiento y preparación de Kenia para el traslado al Santuario, están a cargo del personal de la Dirección Ecoparque Mendoza y del grupo de especialistas por el Santuario de Elefantes de Brasil junto a la colaboración de la Fundación Franz Weber, replicando el exitoso resultado que se obtuvo con Pocha y Guillermina.