En la provincia, solo dos especies representan un riesgo sanitario y existen tratamientos eficaces si la atención es oportuna.
Las dos arañas más letales que aparecen con el calor en Mendoza
El verano no solo eleva el termómetro, también vuelve más visibles a habitantes silenciosos que pasan gran parte del año ocultos. Con el calor, las arañas se tornan más activas y los encuentros dentro de las casas se vuelven más frecuentes.
Según explicó al Post Adrián Gorrindo, jefe de Fauna de la Subsecretaría de Ambiente de la provincia, "los accidentes aumentan con la temporada estival", aunque aclaró que no todas las arañas representan un peligro para las personas.
En la provincia, de acuerdo con datos del Ministerio de Salud, se notifican en promedio unos 90 casos anuales entre mordeduras de arañas y serpientes, de los cuales solo una parte requiere tratamiento médico específico.
Las dos especies que requieren mayor atención
En Mendoza, solo dos arañas concentran la atención sanitaria. Una de ellas es la araña parda, también conocida como araña del rincón (Loxosceles laeta). Es un arácnido de hábitos huidizos, que evita la luz y suele refugiarse detrás de muebles, cuadros o rincones poco ventilados.
No es agresiva, pero puede morder de manera accidental. Su veneno es de tipo necrotizante y puede provocar lesiones locales severas. En algunos casos, explicó Gorrindo, genera síntomas generalizados que afectan los glóbulos rojos y órganos como los riñones. "Si no se trata a tiempo, puede derivar en cuadros graves", advirtió.
La otra especie de importancia sanitaria es la viuda negra (Latrodectus), conocida como coyucha o cuyucha. Se reconoce por su color negro brillante y una mancha roja, generalmente con forma de reloj de arena, en la parte inferior del abdomen. Rara vez se la encuentra dentro de las viviendas: suele habitar cerca del suelo, en rejillas de ventilación, debajo de macetas o entre la leña.
Su mordedura produce un envenenamiento neurotóxico que genera dolor intenso, contracturas musculares, sudoración y malestar general. "Es un cuadro muy incómodo, pero con tratamiento adecuado la evolución es muy buena", explicó Gorrindo.
Por qué el calor las vuelve más activas
El aumento de la presencia de arañas no implica que aparezcan nuevas especies, sino un cambio en su comportamiento. Así lo explicó Sergio Saracco, ex presidente de la Asociación Toxicológica Argentina, quien señaló que "las arañas están todo el año, lo que cambia con el calor es su nivel de actividad".
Desde el punto de vista biológico, el incremento de la temperatura acelera su metabolismo. "Al estar más activas, necesitan alimentarse con mayor frecuencia, y eso aumenta la probabilidad del encuentro con las personas", explicó Saracco, en un proceso similar al que ocurre con otros arácnidos e insectos durante el verano.
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El antiveneno: cómo se produce y cuándo se aplica
Argentina cuenta con un recurso clave: la producción nacional de antivenenos. Saracco detalló que estos sueros se elaboran en el Instituto ANLIS Malbrán, a partir de un proceso complejo que utiliza caballos para generar anticuerpos contra toxinas específicas de las arañas.
"El veneno se inocula en dosis crecientes al equino, que produce anticuerpos. Luego se extrae el plasma, se purifica y se obtiene el antiveneno", explicó. Se trata de un suero heterólogo, por lo que su aplicación se reserva para cuadros moderados o severos y siempre en hospitales de complejidad, debido al riesgo de reacciones alérgicas.
El tratamiento resulta más efectivo dentro de las primeras 24 horas hasta las 36 horas en ambos casos. El suero mejora rápidamente el malestar, aunque sin él la recuperación también ocurre, pero de forma más lenta.
Prevención y primeros auxilios
La principal herramienta sigue siendo la prevención. Se recomienda mantener patios y jardines limpios, evitar la acumulación de escombros o leña, revisar macetas y rincones, sacudir sábanas antes de acostarse y mirar el calzado antes de usarlo. También se aconseja usar guantes al mover muebles y no introducir las manos en lugares donde no se ve con claridad.
Ante una mordedura, los especialistas coinciden: lavar la zona solo con agua y jabón, retirar anillos o pulseras, aplicar hielo, mantener a la persona tranquila y acudir al centro de salud más cercano. No se deben realizar torniquetes, cortes ni succionar la herida.
Atención médica y centros de referencia
Ambos especialistas remarcaron que ante una mordedura es fundamental consultar de manera temprana, especialmente si hay dolor, contracturas u otros síntomas. En Mendoza, los centros de referencia son el Hospital Lencinas para adultos y el Hospital Notti para niños, además de hospitales regionales como el Perrupato, Scaravelli y Schestakow, que garantizan cobertura territorial.
Un dato clave para el abordaje médico es la identificación de la especie. "Si es posible sacar una foto o llevar la araña en un recipiente, eso ayuda mucho al equipo de salud a actuar con mayor rapidez", indicó el jefe de Fauna.
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