Las fuertes precipitaciones que se desataron cerca de las diez de la noche obligaron a los organizadores a suspender "Soñé y vino". La fiesta tendrá lugar este domingo a las 21.30 horas.
Por la tormenta se suspendió la Vendimia de Godoy Cruz
Las fuertes precipitaciones que se desataron cerca de las diez de la noche obligaron a los organizadores a suspender "Soñé y vino". La fiesta tendrá lugar este domingo a las 21.30 horas.
Todo estaba previsto para que este sábado por la noche se cerrara el ciclo de vendimias departamentales. La fiesta "Soñé y Vino" de Godoy Cruz era la cita con la que los mendocinos se aprestaban para la celebración nacional.
Bajo la dirección de Néstor Alberto Giménez y con libreto de Francisco Carrasco, la Vendimia departamental de Godoy Cruz será un homenaje a nuestra identidad, la cultura del vino y sus raíces. También Mario Galván estará a cargo de la dirección musical.
Sin embargo, cuando la noche se aprestaba para dar inicio a la celebración de los godoycruceños, la tormenta dijo presente y se hizo sentir con fuerza.
La lluvia cayó copiosamente sobre el escenario y los asistentes. Solo tuvo lugar la presentación de las reinas y el evento debió ser suspendido. Desde el Municipio detallaron que la fiesta se reprogramó para este domingo a las 21.30 horas.
%uD83D%uDCE2 ¡Atención! Debido a las condiciones meteorológicas, se reprograma "Soñé y Vino", la Vendimia de Godoy Cruz para mañana a las 21.30h.
Una fuerte tormenta obligó a suspender la fiesta de la Vendimia de Godoy Cruz. La celebración se pasa para mañana @MendozaPostpic.twitter.com/sLIjuFBd3l
La Municipalidad de la Ciudad de Mendoza acompañó la realización de la Primera Cruzada de Amor por Malvinas, que se llevó a cabo este sábado en la pérgola de la peatonal Sarmiento, con la participación de veteranos de la guerra de Malvinas, vecinos y público en general.
Aunque varias plantas ya están normalizadas, hay sectores del Gran Mendoza donde el servicio de agua sigue afectado. La recuperación será progresiva durante la noche.
Un estudio revela que el apoyo a la democracia cae entre las generaciones que no vivieron la dictadura, mientras uno de cada cuatro argentinos todavía describe ese período con la narrativa del propio régimen.