Alertan por el ingreso a la Argentina de inyecciones para adelgazar robadas tras una ola de asaltos a farmacias en Paraguay. Los detalles.
Alertan que venden en las redes sociales la famosa inyección para adelgazar
El crecimiento explosivo del consumo de inyecciones para adelgazar como Ozempic, Wegovy y otros fármacos similares no solo transformó el mercado de la salud, sino que también abrió la puerta a un fenómeno inesperado: el mercado negro de medicamentos inyectables. En Paraguay, una seguidilla de robos a farmacias encendió las alarmas de las autoridades sanitarias, que ahora advierten sobre la posible venta ilegal de cajas robadas en la Argentina y Brasil.
La Dirección Nacional de Vigilancia Sanitaria (Dinavisa) confirmó que en las últimas semanas se registraron robos en grandes cantidades de ampollas de tirzepatida y semaglutida, drogas indicadas para el tratamiento de la diabetes tipo 2 y la obesidad, pero que se volvieron populares por su efecto para la pérdida de peso. Los hechos ocurrieron principalmente en los departamentos paraguayos de Canindeyú y Alto Paraná, zonas fronterizas y de intenso tránsito comercial.
Según explicó Óscar Allende, directivo de la Dinavisa, en Paraguay existen cinco laboratorios habilitados para fabricar y comercializar estos medicamentos, pero ninguno solicitó autorización para exportarlos ni a la Argentina ni a Brasil. Por eso, si estos productos aparecen en otros países, "no pasaron por ningún proceso legal de exportación", lo que refuerza la hipótesis de contrabando vinculado a robos en farmacias.
Las autoridades sanitarias subrayan que el riesgo no es solo legal, sino también sanitario. Estos medicamentos requieren receta médica y una cadena de frío estricta para conservar su efectividad. "Si no se mantienen refrigerados de manera adecuada, pierden calidad y pueden generar efectos adversos", advirtió Allende en declaraciones reproducidas por la agencia EFE.
Ver: Fármacos para adelgazar: ¿milagro o riesgo?
Los robos recientes ilustran la magnitud del fenómeno. En Minga Guazú, dos hombres asaltaron una farmacia y se llevaron unas 50 cajas de medicamentos inyectables. En Ciudad del Este, los días 12 y 20 de enero, se denunciaron otros dos episodios con cientos de cajas sustraídas. A eso se sumó un robo aún mayor en Salto del Guairá, donde desaparecieron casi 400 cajas de fármacos.
Este tipo de delitos no es exclusivo de Paraguay. Casos similares se registraron en Estados Unidos, España y Brasil, impulsados por una combinación explosiva: alta demanda, precios elevados y escasez relativa. Sin embargo, especialistas del sector creen que este mercado ilegal podría perder atractivo en el mediano plazo.
La razón es clave: en varios países, durante 2026 comenzará a vencer la patente de la semaglutida, el principio activo de medicamentos como Ozempic y Wegovy, lo que habilitará la producción de genéricos más baratos. En el caso argentino, la patente no estaba registrada, lo que permitió anticipar la fabricación local y ampliar la oferta legal.
Mientras tanto, las autoridades recomiendan extremar cuidados y no adquirir medicamentos por fuera del circuito farmacéutico, ya que detrás de un precio tentador puede esconderse un producto robado, mal conservado y potencialmente peligroso.



