La mendocina protagonista del video del Gobierno: "Hay dolor de ambos lados"

La mendocina, que es hija biológica de María del Carmen "Pichona" Moyano y Carlos Poblete, militantes de la organización Montoneros que fueron secuestrados en 1977, relató su historia en entrevista con Radio Post.

La mendocina protagonista del video del Gobierno: "Hay dolor de ambos lados"

Por: Deborah Puebla

Miriam Fernández, nieta recuperada número 127, participó del programa "A pesar de las llamas" en Radio Post y contó la misma historia que ofreció en el documental difundido por la Casa Rosada. Miriam es hija biológica de María del Carmen "Pichona" Moyano y Carlos Poblete, militantes de la organización Montoneros que fueron secuestrados en 1977.

Ayer la jornada estuvo atravesada por la conmemoración del 24 de marzo, los 50 años del golpe de 1976. Hubo una multitud en la Plaza de Mayo y otra frente a la Casa de Gobierno; En esa movilización, una de las protagonistas fue Miriam Fernández. Ella relató que su vida tiene también un costado mendocino: su madre era mendocina y su padre, sanjuanino.

 Miriam explicó que su madre, perseguida por la búsqueda y militancia, se trasladó a San Juan donde conoció a su padre y vivieron tres años en clandestinidad 

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"Mi mamá, cuando entró en la clandestinidad por haber sido buscada, se trasladó a San Juan, allí conoció a mi papá y estuvo tres años en clandestinidad. Cuando quedó embarazada de ocho meses decidió exiliarse, pero en el proceso los encontraron y los capturaron en La Perla. A mi mamá la trasladaron a la ESMA; a mi padre, en teoría, lo dejaron en La Perla. Yo nací en la ESMA. Fue el primer parto en ese centro clandestino", relató Fernández. 

Sobre la decisión de no cambiar su apellido, Miriam sostuvo que no se trató de elegir el apellido del apropiador, sino de mantener la identidad  vivida: "Yo no decidí tener el apellido de mi apropiador. Yo decidí mantener la identidad y el apellido con el que viví cuarenta años. Eso significa que viví en un seno familiar, con hermanos, sobrinos e hijos; elegí vivir la vida que conocí desde chica. Cada uno puede y tiene derecho a autopercibirse como se siente. En mi caso, necesité autopercibirme como Fernández, que fue mi familia afectiva. Legalmente es mi apropiador, pero en el plano familiar y emocional fue mi papá". 

Revelación de su identidad

Respecto a cómo vivió la revelación de su identidad, contó que fue muy chica cuando supo y que en la adolescencia su padre de crianza fue quien más pudo hablarlo con ella: "Reconozco que cometió un error en algunos aspectos, pero no siento que me robaron; fueron las circunstancias de la vida. Cuando me enteré, era muy chica; en la adolescencia el único que podía hablarlo conmigo era mi papá. Mi mamá estaba muy cerrada. Me contó cómo llegué a su casa y cómo me adoptaron de manera ilegal. Con el tiempo uno crea lazos y sentimientos. Mi mamá tenía un hijo de un año y me amamantó cuando yo era bebé. Explicale a una mujer que la amamantó que yo no era su hija es muy difícil". 

Video del Gobierno

Sobre su participación en el documental difundido por la Casa Rosada, Miriam dijo que aceptó porque comparte la mirada de "memoria completa" que se buscó mostrar: "Porque esa mirada es la que comparto. Estuve dispuesto a hablar en varios gobiernos y nadie me dio el espacio para manifestarme y contar mi historia. No vine a dar una verdad absoluta, sólo cuento lo que yo viví. No fue un spot político -en ningún momento se habló de política-. Se trata de una historia personal que no se está negando. Me sorprende y me duele que cuestionen una historia que yo viví. Elegí contar mi verdad. No estoy negando nada.  Soy víctima y quiero explicación: quiero saber por qué llegué a ser apropiada y por qué ocurrió todo cuando mis padres habían desaparecido. No nació de la nada: el Estado fue responsable, y yo quiero entender por qué". 

Miriam afirmó con énfasis que, aunque participó una mirada plural en el documental, ella es víctima y exige explicaciones sobre cómo y por qué llegó a ser apropiada: "Para mí, ser víctima no impide exigir que se cuente todo: por qué ocurrió, cómo fue el mecanismo. Que haya distintas miradas no significa negación. Yo quiero la explicación de por qué tuve que vivir esto. Si bien Larraburre fue secuestrado en otro momento y contexto, en lo que a mí respeta el hecho de la apropiación ocurrido durante la dictadura y la justicia condenó a mi padre biológico por eso. Por eso no entiendo cómo algunos interpretan esto como negacionismo. Mi abuelo biológico fue un buscador incansable y murió sin llegar a recuperarme. Eso lamento: no haber querido saber mi identidad antes para poder conocerlo. No llegué a conocerlo; murió con la tristeza de no haberme encontrado". 

En relación con sus padres biológicos, Miriam contó que su padre -apodado "el Tula"- era un jefe montonero y que sus progenitores participaban de la militancia: "Mi papá, "el Tula", era un jefe montonero. En general, quien participaba en Montoneros sabía a qué se exponía; en muchos casos no se median las consecuencias. Mi mamá militó en el PJ y después se involucró en Montonero. Hay testimonios de compañeras que no compartían las formas, pero si uno pertenecía a un movimiento sabía el riesgo. Mis padres decidieron exiliarse cuando yo tenía ocho meses por temor. Yo pasé por momentos de reproche, enojo y no entiendo cómo me llegaron a exponer en ese embarazo avanzado. Con el tiempo comprendí que no soy quién para juzgar todas las decisiones: ellos eligieron una vida y las personas que me criaron eligieron quedarse con una niña que no era suya. Yo no elegí mi vida; esa es la cuestión". 

Sobre la familia que la crió, reiteró que en su caso no sintió la apropiación como un robo típico, porque sus padres de crianza no necesitaban un hijo. "En mi caso no siento que haya sido una apropiación típica. No sentí que me robaron porque mis padres de crianza no necesitaban un hijo; tenían cuatro. No eligieron decir la verdad, callaron. Cuando llega un recién nacido en ese contexto, la situación es compleja y es difícil juzgar desde afuera; con el diario del lunes todo es más fácil. Cada persona atraviesa esas circunstancias como puede". 

Sobre la repercusión pública y el debate en redes, dijo que trató de abstraerse y recordó que su objetivo fue contar su historia: "Traté de abstraerme. Sí tuvo repercusión política porque fue difundido por el gobierno, pero en el video no se niega la historia. Ni yo ni el hijo de Arturo negamos nada: contamos relatos y exigimos una historia completa. Hay mucho dolor de ambos lados; no se trata de ponerse en una vereda única, sino de comprender que hubo sufrimiento en distintos planos". 

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