La sorpresa que se llevó un mendocino en Monte Hermoso

En sus vacaciones decidió salir en una embarcación y ocurrió algo poco habitual.

La sorpresa que se llevó un mendocino en Monte Hermoso

Por: Andrés Figueroa

Una jornada de pesca embarcada frente a la línea marítima de Monte Hermoso se transformó este miércoles en una experiencia excepcional para un grupo de aficionados que participaban de una excursión recreativa en alta mar. A unos 12 kilómetros mar adentro, en aguas más profundas del Atlántico sur, uno de los pescadores logró capturar una corvina rubia de gran porte que superó los 6 kilos de peso, un tamaño que sorprendió incluso a quienes tienen amplia experiencia en salidas de pesca.

El protagonista de la captura es un visitante proveniente de Rodeo de la Cruz, en Guaymallén, Mendoza, que suele elegir Monte Hermoso como destino vacacional junto a su familia y amigos desde hace más de una década. Según relató durante la travesía, la pelea con la pieza mayor comenzó apenas el anzuelo tocó el fondo, cuando el carrete empezó a trabajar con fuerza y requirió una recolección cuidadosa para no perder la captura. El nerviosismo inicial se transformó en sorpresa cuando el pez emergió a la superficie y se confirmó que se trataba de una corvina rubia de dimensiones inusuales para la zona.

La corvina rubia (Micropogonias furnieri) es una de las especies más valoradas por pescadores recreativos y profesionales de las costas bonaerenses. Habitualmente se encuentra en aguas relativamente someras, hasta unos 50 metros de profundidad, y su tamaño promedio ronda entre 1,5 y 3 kilos, aunque ejemplares especialmente grandes pueden superar esa media, como el capturado en esta ocasión. Su presencia es habitual a lo largo de la temporada veraniega y atrae tanto a pescadores locales como a visitantes que llegan de distintas provincias argentinas en busca de experiencias de pesca embarcada.

La pesca embarcada en Monte Hermoso se ha consolidado como una actividad turística destacada del verano, combinando el contacto con el mar, la emoción de la pesca y la posibilidad de capturas destacadas. Operadores locales señalan que jornadas como la de este miércoles, en las que se registran piezas de gran tamaño, suelen incentivar nuevas reservas y motivar a aficionados de distintas regiones a repetir la experiencia durante la temporada. En la embarcación donde ocurrió este hecho, además de la corvina de mayor porte, otros pescadores lograron capturas de corvinas rubias de menor tamaño, cerrando un día de pesca distinto a lo rutinario.

Más allá del valor anecdótico y recreativo de esta captura, la presencia de ejemplares grandes también remarca aspectos vinculados a la gestión pesquera. En zonas del litoral atlántico argentino, las autoridades han implementado regulaciones y zonas de veda para la pesca de corvina rubia con el objetivo de proteger las poblaciones juveniles y asegurar la sustentabilidad a largo plazo del recurso. La actividad pesquera está sujeta a temporadas, áreas permitidas y medidas específicas que buscan equilibrar la explotación con la conservación de la especie, dado su valor tanto ecológico como comercial.

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