Las mujeres argentinas estudian más, ganan menos y tienen menos poder

Un informe del INDEC por el Día Internacional de la Mujer muestra una paradoja persistente en Argentina: las mujeres tienen mejores trayectorias educativas que los hombres, pero enfrentan mayores dificultades en el mercado laboral, salarios más bajos y menos acceso a puestos de decisión.

Las mujeres argentinas estudian más, ganan menos y tienen menos poder

Por:Florencia Silva
Secretaria de redacción

Los datos del INDEC con motivo del 8 de marzo revela una de las principales desigualdades estructurales de la sociedad argentina: las mujeres tienen mayores niveles de educación que los varones, pero su situación laboral sigue siendo peor.

El informe muestra que más mujeres que hombres permanecen en el sistema educativo, especialmente en edades universitarias. Entre los jóvenes de 18 a 24 años, el 49,1% de las mujeres continúa estudiando, mientras que entre los varones esa proporción cae al 43,4%.

La tendencia se repite en el nivel superior. Casi el 60% de los nuevos estudiantes universitarios son mujeres y entre los egresados la proporción alcanza el 64%, lo que confirma que ellas no solo ingresan más al sistema educativo sino que también se gradúan en mayor medida.

Sin embargo, ese mayor capital educativo no se traduce en igualdad de oportunidades laborales. Según el informe, la tasa de empleo de las mujeres es del 47,7%, muy por debajo del 65,8% que registran los varones.

Además, enfrentan mayores niveles de precariedad. La subocupación alcanza al 13,5% de las mujeres, frente al 8,6% de los hombres, lo que significa que una proporción mayor de trabajadoras desea trabajar más horas pero no consigue hacerlo.

El problema también aparece en la informalidad laboral. El 27,2% de los puestos ocupados por mujeres corresponde a trabajo no registrado, una proporción superior al 22,7% observado entre los varones.

La consecuencia directa de estas desigualdades se observa en los ingresos. El informe del INDEC muestra que las mujeres ganan menos que los hombres a lo largo de toda su vida laboral. En el caso de los empleos registrados, la brecha salarial alcanza el 32,2% entre las personas mayores de 50 años.

La diferencia es todavía mayor en el trabajo informal. Allí, por cada 100 pesos que gana un varón, una mujer percibe en promedio apenas 56 pesos.

 Casi el 60% de los nuevos estudiantes universitarios son mujeres.

Las desigualdades también se reflejan en los espacios de decisión dentro del mercado laboral. Solo el 4,6% de las mujeres ocupadas accede a puestos de dirección o jefatura, mientras que en los varones esa proporción llega al 8,5%.

En términos demográficos, el informe señala que Argentina tiene más mujeres que varones. En 2022 se registraron 107 mujeres por cada 100 hombres, y la diferencia aumenta a medida que avanza la edad.

Esto se explica por la mayor esperanza de vida femenina. Las mujeres viven en promedio 80,2 años, frente a los 74,3 años de los varones, lo que produce lo que los especialistas llaman una "vejez feminizada", con mayor presencia de mujeres en los grupos etarios más avanzados.

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Al mismo tiempo, el país atraviesa un fuerte cambio demográfico. La tasa de fecundidad cayó a 1,4 hijos por mujer en 2022, muy por debajo de los niveles registrados décadas atrás.

En el plano familiar, el estudio también destaca el peso de las mujeres en la organización de los hogares. El 16% de los hogares del país es monoparental y más de ocho de cada diez de ellos tienen jefatura femenina.

El sistema previsional refleja otra de las desigualdades acumuladas durante la vida laboral. Casi el 80% de las jubiladas accedió al sistema mediante moratorias, un mecanismo utilizado para compensar trayectorias laborales incompletas o con altos niveles de informalidad. 

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