Donar sangre en verano: caen las donaciones y crece la presión en hospitales

El jefe de Hemoterapia del Hospital Lagomaggiore, Rodrigo David, explicó en Radio Post FM 92.1 que diciembre, enero y febrero históricamente registran una caída en la cantidad de personas que se acercan a donar.

Donar sangre en verano: caen las donaciones y crece la presión en hospitales

Por: Federico Lemos

 En Mendoza, los meses de vacaciones vuelven a encender una alarma conocida: bajan las donaciones de sangre justo cuando la demanda hospitalaria se mantiene alta. Desde el sistema público advierten que el stock llegó a niveles críticos y que el objetivo de alcanzar el 100% de donantes voluntarios todavía está lejos.

El jefe de Hemoterapia del Hospital Lagomaggiore, Rodrigo David, explicó en programa "Victoria de 8 a 11" en Radio Post (FM 92.1 en el Gran Mendoza y San Martín , 96.9 en Luján de Cuyo y 96.7 en La Paz) que diciembre, enero y febrero históricamente registran una caída en la cantidad de personas que se acercan a donar. "Siempre fueron meses críticos", señaló, y detalló que este año el problema se agravó porque la demanda no bajó en la misma proporción.

En hospitales de alta complejidad como el Hospital Central, el Hospital Notti y el propio Lagomaggiore, el requerimiento de sangre se sostuvo en niveles elevados. Entre los tres concentran entre el 70% y el 80% de las transfusiones de toda la provincia. En el caso del Lagomaggiore, por su perfil obstétrico y oncohematológico, algunos pacientes necesitan transfusiones periódicas varias veces por semana.

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Aunque no se suspendieron cirugías, el profesional admitió que hubo jornadas al límite del stock disponible. La ecuación es clara: la demanda se mantuvo, pero la oferta cayó.

Voluntarios vs. reposición: la meta pendiente

El sistema provincial apunta a lograr que la totalidad de las donaciones sean voluntarias y altruistas. Hoy ese porcentaje ronda entre el 50% y el 65%, según el mes. El resto corresponde a donantes de reposición, es decir, personas que acuden porque un paciente o su familia lo solicita para reponer lo utilizado.

David recordó que por ley no se puede exigir donantes para realizar una cirugía ni se puede comercializar sangre. "La donación tiene que ser voluntaria", remarcó, y destacó que el ideal es no depender de la urgencia de un caso puntual.

El Centro Regional de Hemoterapia, considerado uno de los tres más importantes del país en el ámbito público, impulsa campañas semanales en clubes, instituciones y lugares de trabajo para acercar la donación a la comunidad. En los últimos meses se realizaron colectas junto a Godoy Cruz Antonio Tomba y organizaciones sociales.

Requisitos y mitos frecuentes

Para donar sangre en Mendoza hay que tener entre 16 y 65 años, pesar más de 50 kilos, concurrir con DNI y estar en buen estado de salud. Antes de la extracción se realiza una entrevista médica, control de presión y medición de hemoglobina.

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La extracción dura entre cinco y siete minutos. No es necesario asistir en ayunas; por el contrario, se recomienda desayunar y tomar líquidos. Las reacciones adversas existen, pero son poco frecuentes: la más habitual, la febril, se presenta en menos del 2% de las transfusiones.

Cada unidad donada se fracciona en distintos hemocomponentes -glóbulos rojos, plaquetas, plasma o crioprecipitado- y puede beneficiar a tres o cuatro pacientes diferentes. La sangre no se vende ni puede pagarse.

¿En qué casos se necesita sangre?

Las transfusiones no solo se utilizan en politraumatismos o cirugías complejas. También son habituales en enfermedades hematológicas como leucemias, mielomas, síndromes mielodisplásicos o anemias crónicas severas. Pacientes en quimioterapia pueden requerir transfusiones frecuentes debido al impacto del tratamiento sobre la médula ósea.

Además, existen trastornos de la coagulación, como la enfermedad de von Willebrand, que obligan a administrar componentes específicos antes de procedimientos incluso menores para evitar hemorragias prolongadas.

En contextos de urgencia, la transfusión puede ser decisiva. En otros escenarios programados, se pueden utilizar alternativas como hierro, eritropoyetina o recuperadores de sangre intraquirúrgicos, aunque no siempre ofrecen la misma rapidez de respuesta.

Un gesto simple con impacto directo

En un sistema que depende exclusivamente de la solidaridad, cada donante cuenta. La sangre no puede fabricarse ni reemplazarse por completo con productos sintéticos. Por eso, en momentos de baja estacional, el llamado es claro: informarse, acercarse y donar si se cumplen los requisitos.

En Mendoza, la presión sobre los principales hospitales vuelve a exponer una realidad cíclica. El desafío es transformar la donación en un hábito y no en una reacción ante la urgencia.

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