Año Nuevo y el deseo de la "cuarta estrella" que no se borda

En año de Mundial, la ilusión de la cuarta estrella vuelve a unir a los argentinos, aunque la felicidad que falta no se gane en la cancha.

Año Nuevo y el deseo de la "cuarta estrella" que no se borda

Por: Mendoza Post

Un año nuevo siempre trae esperanza por una razón tan simple como arbitraria: cambia el calendario. Sin sustento científico, damos por hecho que estaremos mejor como país, y la realidad, muchas veces, se encarga de desmentirlo. Aun así, renovamos ese deseo y se lo compartimos a los lectores del Post: que 2026 sea, al  menos, un año un poco mejor.

En el brindis de este Año Nuevo, además, a muchos se les vendrá a la memoria el Mundial. No es casual: 2026 es año de Copa del Mundo y en la Argentina el fútbol no es un deporte, es una pasión colectiva. Por eso, el pedido de la "cuarta estrella" será casi unánime. Las tres anteriores -y en especial la de 2022- regalaron una felicidad genuina, desbordada y compartida como pocas veces.

Pero conviene no olvidar lo que pasó luego. Después de Qatar 2022, cuando la espuma bajó, la realidad seguía ahí. Las mismas preocupaciones, las mismas dificultades, las mismas preguntas sin respuesta. La copa fue la mayor alegría del año, pero no alcanzó para cambiar lo esencial. No era su función, claro, pero el contraste quedó marcado.

Tal vez por eso valga la pena pensar este 2026 con una ambición distinta. Que la obsesión no sea solo sumar una estrella más a la camiseta de la Selección, sino alcanzar la que falta en la vida cotidiana: la del bienestar. Que el deseo de Año Nuevo no se limite a ganar un Mundial, sino a vivir un poco mejor cuando termina el partido, cuando se apagan los festejos y vuelve la rutina.

En 2022 hubo festejos en todo el país tras la Copa del Mundo.

Que haya más trabajo, previsibilidad y algo de calma. Que proyectar en la Argentina no sea una utopía. Que la alegría no dependa únicamente de una pelota entrando al arco o de un par de guantes atajando un penal.

Ojalá el fútbol nos vuelva a dar una alegría. Ojalá. Pero, sobre todo, ojalá 2026 nos acerque -aunque sea un poco- a esa cuarta estrella que no se borda encima del escudo.

¡Feliz Año Nuevo!

El equipo del Post.

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