Milei reglamentó el presupuesto con límites a los gastos

La Decisión Administrativa que da las pautas para la ejecución del Presupuesto 2026, incluye controles más rígidos y trazabilidad del gasto público.

Milei reglamentó el presupuesto con límites a los gastos

Por: Ana Montes de Oca

El Gobierno nacional oficializó este martes la distribución de las partidas previstas en el Presupuesto 2026, a través de la Decisión Administrativa 1/2026 donde también fijó un marco detallado de reglas para el manejo de los fondos públicos y de los cargos del Estado. La decisión administrativa apunta a reforzar el control del gasto, ordenar responsabilidades y limitar la discrecionalidad en un año atravesado por la necesidad de disciplina fiscal.

La normativa reglamenta cómo se repartirán los recursos y las plazas laborales en todos los organismos nacionales, en línea con lo establecido por la Ley N° 27.798. El esquema abarca tanto los gastos corrientes -como salarios, servicios y funcionamiento- como los gastos de capital, vinculados a obras públicas, inversiones y compra de equipamiento. Los montos asignados a cada área quedaron detallados en planillas anexas publicadas en los sitios oficiales.

Endurece los requisitos para ocupar un cargo público

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Uno de los ejes centrales del nuevo esquema es el fortalecimiento del rol de la Jefatura de Gabinete, que concentrará la facultad de desagregar los créditos presupuestarios hasta su nivel más específico. El objetivo declarado es ejercer un seguimiento más fino sobre el uso de los recursos y evitar desvíos en la ejecución.

En materia de personal, el Ejecutivo endureció los requisitos para cubrir vacantes y modificar estructuras. Cada organismo deberá acreditar que el cargo está efectivamente libre y que cuenta con financiamiento disponible. Además, cualquier cambio en cargos ejecutivos requerirá la intervención previa de las áreas clave del Estado y la firma final del Presidente.

La decisión también avanza sobre el financiamiento de las empresas públicas no financieras, que quedará centralizado en una única jurisdicción del Tesoro, con la condición de que esas compañías cumplan previamente con todas sus obligaciones legales y administrativas. A esto se suma un esquema de monitoreo periódico del empleo público y de las contrataciones, con sanciones previstas ante incumplimientos reiterados en la rendición de información.

El texto refuerza, además, el control técnico previo a las obras y compras de gran magnitud, al exigir dictámenes obligatorios que avalen la viabilidad y conveniencia de cada inversión. En paralelo, establece plazos estrictos para la presentación de planes de gestión y reportes de avance, y habilita a Hacienda a frenar pagos si los organismos no cumplen con esas exigencias.

Puntos clave:

Distribución del Presupuesto 2026: se oficializó el reparto de fondos y cargos para todos los organismos nacionales, incluyendo gastos corrientes y de capital.

Mayor poder para la Jefatura de Gabinete: podrá desagregar los créditos hasta el nivel más mínimo para un control más detallado del gasto.

Reglas estrictas para cubrir vacantes: cada organismo deberá certificar la existencia del puesto y el financiamiento disponible.

Cambios en cargos ejecutivos: solo podrán aprobarse con intervención previa de Transformación del Estado y Hacienda, y firma del Presidente.

Empresas públicas no financieras: su financiamiento quedará centralizado en el Tesoro y condicionado al cumplimiento de obligaciones legales.

Monitoreo trimestral del personal: todos los organismos deberán informar a Hacienda la evolución de su dotación y contrataciones.

Cronograma de pagos al Tesoro: se fijaron cuatro vencimientos en 2026 (marzo, junio, septiembre y diciembre), con posibilidad de excepciones autorizadas.

Fondos "indicativos": algunas partidas podrán ajustarse dentro de ciertos márgenes según la evolución del año.

Aprobación automática: si la Oficina Nacional de Presupuesto no responde en ocho días hábiles, las modificaciones internas se consideran aprobadas.

Límites a ajustes menores: el director y subdirector de Presupuesto podrán modificar cuotas trimestrales hasta $50 millones.

La obra púbica pasará antes por una evaluación

Control técnico de obras e inversiones: no se podrán contratar obras ni comprar bienes de uso sin evaluación satisfactoria de Inversión Pública.

Planes y reportes obligatorios: los responsables deberán presentar programación y avances trimestrales, con riesgo de freno de pagos ante incumplimientos.

Seguimiento mensual: cuando el gasto lo amerite, se exigirá información detallada de avances físicos y logros de los programas.

Con esta batería de medidas, el Ejecutivo busca consolidar un esquema de control más rígido sobre el Presupuesto 2026, reforzando la trazabilidad del gasto público y estableciendo mecanismos de presión para garantizar el cumplimiento de las reglas de ejecución y transparencia. 

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