Carlos Alberto Presti, jefe del Estado Mayor General de Ejército, asume en lugar de Luis Petri y esto levantó polémica por ser el primer militar desde 1983 en asumir al frente de un ministerio.
Un exministro de Defensa apoyó la designación de Presti
El exministro de Defensa de la Nación durante el mandato de Mauricio Macri, Julio Martínez, dialogó este lunes por la mañana con Marcelo Arce en "A pesa de las llamas" por Radio Post (92.1 en el Gran Mendoza y San Martín, 96.9 en Luján de Cuyo y 96.7 en La Paz), sobre la designación de Carlos Presti, jefe del Estado Mayor General de Ejército, como nuevo ministro.
"Bueno, yo no tengo inconveniente con esta designación, a más de 40 años de la vuelta de la democracia, yo creo que la democracia está consolidada. Ese objetivo se ha cumplido, los fantasmas que había desaparecieron. Así que yo ahora no veo mayores dificultades, porque tenemos 100% de Fuerzas Armadas ya formadas en la democracia".
"Cuando vuelve la democracia en el 83, él (Presti) tenía 17 años, un joven, un niño, un adolescente, que nada tenía que ver con todo aquello. Tampoco estoy de acuerdo en castigar a alguien por portación de apellido, porque lo que puede haber hecho su padre, o no hecho su padre en su momento, no lo juzga a él".
Al respecto del "cambio de paradigma" que expresó el ministro saliente, Lusi Petri, y si eso cambia algo, Martínez aseguró: "La verdad que no, las leyes, las articulaciones, las funciones, los objetivos están muy claros. Solo queda la impronta que le da a cada ministro. Todos los ministros somos distintos, tenemos improntas distintas, formas de actuar distintas, pensamiento distinto. Y también lo que más marca el destino y las posibilidades, sobre todo en el Ministerio de Defensa, es el presupuesto que se le asigna, porque las necesidades son muchísimas y los montos son muy altos. Tenemos urgencias a resolver el tema de la obra social, de IOSFA, que está diferenciada, pero no es un problema de IOSFA, particularmente es de todas las obras sociales que se encuentran con problemas, porque las prestaciones, las prótesis, los remedios, los equipamientos han subido de una manera y los ingresos que garantizan los aportes".
"Ese es un objetivo para quien viene, el otro objetivo de corto plazo es el salario de los militares, que están bajos, y de mediano y largo plazo es el equipamiento, que si bien es cierto se ha podido comprar aviones supersónicos, lo cual está bien, pero todavía quedan muchas necesidades".
Al ser consultado sobre un posible reclamo de las Fuerzas Armadas sobre tener a un militar como Ministro de Defensa aseveró: "No, nunca, jamás. Las Fuerzas Armadas han sido siempre muy profesionales, en estos tiempos, profesionales, con su formación, con sus objetivos claros y el papel que desarrollaron. Donde van, por ejemplo, en las misiones de paz en el mundo, nos dejan muy bien parados. Es una de las instituciones más prestigiosas que tiene la República, si usted hace una encuesta y pone a todas las instituciones, las Fuerzas Armadas siempre están entre las primeras. Lamentablemente el Kirchnerismo se encargó de renostarlas, de ningunearlas, de minimizarlas, de perseguirlas, pero el respeto de la gente, yo lo pude ver cuando asumí el Ministerio hice un desfile en la Avenida Libertador, después de muchos años, el Kirchnerismo nunca había hecho un desfile, y hubo más de un millón de personas en forma presencial mirándolo, y los ratings de los canales que lo transmitían en directo explotaron, y eso quiere decir que hay un gran respeto por las Fuerzas Armadas. Así que creo que es una institución de la democracia, de la constitución, y que hay que respetarla".
Respecto al debate sobre involucrar a las Fuerzas Armadas en seguridad interior, Martínez se mostró cauto pero abierto a actualizar la legislación para enfrentar amenazas modernas que superan a la policía, como el narcoterrorismo. "No nos tenemos que autolimitar", dijo, criticando la reglamentación de la era kirchnerista que restringía el accionar militar solo ante agresiones de otros Estados.
"Si tenés amenazas como Hezbollah, Al-Qaeda o ISIS o una fuerza narco que se equipa con drones y misiles, no le podés pelear con el policía de la esquina", argumentó.
Finalmente, sobre la situación en la frontera norte, reconoció falencias en la radarización. "Hay que prestar atención a qué está pasando con los radares", alertó ante el ingreso de vuelos no detectados, sugiriendo que el narcotráfico "va siempre adelante de la tecnología".
Sobre el final de la entrevista, Martínez desestimó las críticas de Agustín Rossi, quien había calificado el paso de General a Ministro como una "degradación", y aclaró que los pases a retiro de la cúpula militar ante el ascenso de un jefe más moderno son parte de las "normas" habituales de la institución: "El de mayor antigüedad no puede recibir órdenes de alguien que tiene menor antigüedad".



