Desde hace semanas el Gobierno viene sorteando cada nuevo capítulo que surge sobre actividades presuntamente corruptas del Jefe de Gabinete, Manuel Adorni. La frase contundente de Bullrich y la mano sostén que empieza a debilitarse.
La guerra de los simios: los cuero duro contra los cuero fino
En el Parque Nacional de Kibale, en Uganda, un grupo de científicos de la Universidad de Texas en Austin siguió durante más de tres décadas a la comunidad de chimpancés conocida como Ngogo, la más grande registrada en estado salvaje. Durante mucho tiempo, el grupo se mantuvo estable: los animales se organizaban en subgrupos que transitaban en una dinámica habitual dentro de la especie.
Ese equilibrio comenzó a romperse alrededor a fines de 2025. Lo que inicialmente parecía una reorganización interna derivó en una división profunda y sostenida que terminó consolidándose en 2026, cuando el grupo quedó definitivamente escindido en dos facciones: los cuero duro y los cuero fino.
Este tipo de separación es extremadamente sensible entre chimpancés. A partir de esa fractura, el comportamiento del grupo cambió de manera drástica. Entre 2024 y 2026, los investigadores registraron múltiples episodios de violencia: aparecen las primeras sospechas sobre patrimonios y finalmente esas sospechas escalan a una investigación por presunto enriquecimiento ilícito, lo que activa pedidos de interpelación y genera preocupación incluso dentro de las propias facciones.
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LA PRIMERA "GUERRA CIVIL" ANIMAL: FACCIONES DE CHIMPANCÉS DESATAN UNA GUERRA LETAL
— John P. Acquaviva (@JPAFS) April 10, 2026
La ciencia acaba de confirmar un evento rarísimo y aterrador en Uganda: la primera "guerra civil" documentada entre chimpancés salvajes.
El histórico grupo de Ngogo, que convivió en paz durante... pic.twitter.com/YuSuxQ2Prm
Los cuero duro
No duermen, esperan; plancha su ropa llevándola puesta; cabalgaron el caballo de Troya; respiran bajo el agua y bajo el fuego; parten un cuchillo con una sandía y pueden dividir entre cero. La facción de chimpancés cuero duro se compone de ejemplares altamente habituados al conflicto, con una marcada tolerancia a la presión y una tendencia a la confrontación directa. Su comportamiento se sostiene en la exposición constante: no evitan el choque, lo atraviesan. Esa resistencia les permite mantenerse firmes en contextos adversos, pero también implica un rasgo distintivo: la normalización del conflicto como forma de funcionamiento. La propia líder lo expresa sin matices al diferenciarse de otros perfiles: "Quizás no tiene el cuero tan duro como lo tengo yo".
En términos de dinámica interna, se trata de un grupo cohesionado, con respuestas previsibles frente a amenazas externas: sostener la posición, evitar desvíos y mantener una narrativa de confianza en el desenlace ("tenemos confianza en que las cosas van a salir bien"). Sin embargo, esa misma consistencia puede derivar en rigidez. La decisión de no intervenir en procesos en curso ("la posición del Gobierno es que no nos entrometemos con las cuestiones judiciales") refuerza un límite claro, pero también expone una forma de actuar que privilegia la continuidad por sobre la adaptación. En este tipo de facciones, la fortaleza y la inflexibilidad suelen coexistir: la misma coraza que protege también puede dificultar ajustes frente a cambios del entorno.
Los cuero fino
Hipocondríacos, teocentristas, spamers del Excel, cabuleros, devotos,ortodóxos, rutinarios, monocromáticos, genoma cristalizado, borderline. Esta facción reúne individuos con menor exposición acumulada al conflicto sostenido y, por lo tanto, con estrategias más conservadoras frente a situaciones de presión. A diferencia de los ejemplares curtidos, este grupo tiende a reducir la visibilidad cuando el entorno se vuelve hostil: el silencio no es ausencia de respuesta, sino una forma de gestión del riesgo. Se trata de individuos que provienen de contextos menos competitivos en términos de confrontación directa y que aún no han desarrollado una tolerancia alta al desgaste público. La propia descripción que surge desde dentro del grupo dominante marca esa diferencia: "Él recién arranca en política, viene de otro ámbito", lo que explica una conducta menos reactiva y más orientada a evitar la escalada.
A su favor solo diré ( y será lo único, claro) que parece fácil tocar eso, pero no lo es. pic.twitter.com/TrveeGDzQG
— Ivan Noble (@ivannoble) April 10, 2026
La guerra
En medio del derramamiento de escándalo, los cueros - los finos y los gruesos, se han empezado a descascarar y hay mucha preocupación por lo que se viene el próximo miércoles 29 cuando el abanderado del Gabinete tenga que ir a dar explicaciones sobre su gestión en el chimpancés notables. Allegados ya les han avisado que será una locura que él esté de cuerpo presente porque se lo van a comer con dos pancitos. Anticipan una sangría. "No lo quiere nadie, ni la política ni la gente".
El acertijo que no deja dormir en paz es que si no va, es una señal de debilidad, pero si va, lo van a acorralar, ya sea interpelándolo o con una moción de censura para echarlo.
Y si bien la avanzada de los oponentes no tiene toda la fuerza de los votos necesarios, para muestra, un botón alcanza. Días atrás, la Coalición Cívica pidió apartarse del reglamento para pedir que citen a los salpicados por el Libra gate. Después, avisó Unión Por la Patria: pidieron la interpelación del Jefe de Gabinete y sacó 124 votos a favor.
%u27A1%uFE0F Patricia Bullrich:
— Al Toque (@altoque_ok) April 10, 2026
"Adorni decidió mantener una posición de silencio. Quizás no tiene el cuero tan duro como lo tengo yo"
Está a nada de decir "¿Adorni? no lo conozco" %uD83D%uDC40 pic.twitter.com/GLmx2iBXIE
Es tiempo de pieles sensibles, irritadas, rosáceas, frágiles al frío y al calor. Las puertas están replegadas, ha sido elegido el camino del silencio ante la embestida de carpetazos: a toda hora aparecen videos ridiculizantes, bailecitos en la playa, canciones desafinadas, gorros rastas y toda clase de exposición degradante a la figura de un Jefe del Ejecutivo. Cada hora cuenta y en la intimidad de los duros y los finos se tomarán decisiones cuyas consecuencias son aún impredecibles aunque, si hay una certeza en todo esto, es que el callejón es cada vez más angosto.



