El hijo del militar Argentino del Valle Larrabure contó cómo fue convocado para el video del Gobierno nacional y volvió a reclamar que se conozca "la verdad completa" sobre la violencia en los años 70.
Larrabure: "Lo veo como un acto de justicia: la verdad está completándose"
En diálogo con el programa Tenés que saberlo, de Radio Post FM 92.1, Arturo Larrabure, hijo del militar asesinado por el ERP en 1975, brindó su testimonio tras participar en el video difundido por el Gobierno nacional en el marco del 24 de marzo, y cuestionó el relato histórico en torno a los años previos al golpe de 1976.
El entrevistado relató que el contacto con el Ejecutivo se dio a través del área de Derechos Humanos, desde donde le anticiparon que sería convocado para aportar su testimonio. La grabación, según explicó, se realizó semanas antes de la publicación oficial del material y sin conocer el resultado final hasta su difusión.
"Yo lo veo como un acto de justicia", sostuvo Larrabure al referirse a su participación, y agregó que considera que "la gente está accediendo a la verdad completa" sobre lo ocurrido en la Argentina en los años 70. En ese sentido, cuestionó que durante décadas hubo "muchas mentiras" y planteó que el siguiente paso debería ser "educar en la verdad en los colegios".
Durante la entrevista, el hijo del militar asesinado hizo foco en lo que definió como víctimas del accionar de organizaciones armadas previas al golpe de Estado. Mencionó secuestros y asesinatos ocurridos en los años 70 y afirmó que existen miles de casos que no han tenido visibilidad pública. Según indicó, se trata de historias que "nadie conoce" y que deberían formar parte del relato histórico.
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Larrabure también reconstruyó la figura de su padre, Argentino del Valle Larrabure, a quien describió como militar e ingeniero químico, con trayectoria en fábricas militares y formación en Brasil. Señaló que, al momento de su secuestro en 1974, se desempeñaba en la Fábrica Militar de Villa María, en Córdoba, y que tenía previsto asumir como director.
Sobre el hecho, detalló que el secuestro se produjo durante un ataque del ERP, con un operativo que incluyó enfrentamientos armados dentro del predio. Según su relato, su padre se entregó para evitar más víctimas y permaneció 372 días en cautiverio, hasta que finalmente fue asesinado en 1975.
El entrevistado recordó ese período como un "calvario" tanto para su padre como para toda la familia, y describió el episodio como parte de un contexto de violencia que ya se venía desarrollando en el país antes del golpe militar.
En otro tramo de la entrevista, hizo referencia al proceso impulsado por la Iglesia Católica para avanzar en la posible beatificación de su padre. Explicó que la causa ya superó la etapa diocesana en Argentina y actualmente se encuentra en instancia de evaluación en el Vaticano, donde se analiza su condición de mártir.
Además, cuestionó el accionar de la Justicia argentina en relación con la causa por el secuestro y asesinato de su padre. Señaló que, pese a la existencia de pruebas y a la imputación de decenas de personas, el expediente fue declarado "abstracto" por la Corte Suprema, lo que impidió avanzar en nuevas condenas.
"Me genera descreer de la justicia argentina", afirmó, y sostuvo que, a casi dos décadas de la reapertura de la causa, no hubo resolución definitiva sobre el caso.



