Mató a su pareja en un baldío en Las Heras, confesó y le dieron perpetua

La Justicia de Mendoza condenó a Jesús Amador Molina por el femicidio de Flora Inés Moyano, ocurrido en julio de 2025. El acusado reconoció el crimen en un juicio abreviado y recibió la pena máxima que prevé el Código Penal argentino.

Mató a su pareja en un baldío en Las Heras, confesó y le dieron perpetua

Por: Florencia Silva

La Justicia mendocina dictó prisión perpetua para Jesús Amador Molina (61) por el femicidio de su pareja, Flora Inés Moyano (60), un crimen ocurrido en julio de 2025 en un descampado del departamento de Las Heras. La condena fue resuelta por el Juzgado Penal Colegiado N°2, donde el acusado admitió su responsabilidad en un juicio abreviado, evitando enfrentar un proceso con jurado popular.

La sentencia fue homologada por la jueza Érica Sánchez, luego de un acuerdo entre la Fiscalía de Homicidios, representada por Fernando Guzzo, y la defensa del imputado. Molina fue condenado por homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género, figura legal que en Argentina encuadra el delito como femicidio y prevé la pena máxima.

 Jesús Amador Molina.

El crimen ocurrió el 27 de julio de 2025, cuando el cuerpo de Moyano fue encontrado cerca de las 11 de la mañana en un terreno baldío ubicado en calle Junín, entre Pedro Pascual Segura y Manuel A. Sáez, en Las Heras. El hallazgo fue realizado por personas que recorrían el lugar en busca de residuos y alertaron al 911, lo que activó el despliegue de investigadores y peritos de Policía Científica.

Ver: Ladrón, asesino y violador: quién es el sospechoso del femicidio en Las Heras

La investigación determinó que el autor del crimen fue su pareja, quien en ese momento se encontraba detenido en la granja penal de Gustavo André, en Lavalle. Molina cumplía una condena de 10 años de prisión por abuso sexual agravado con acceso carnal, dictada en 2015, y estaba en la etapa final de esa pena, con un régimen de salidas transitorias controladas.

Según el esquema autorizado por la Justicia, el interno podía salir 16 horas cada quince días para trasladarse desde la unidad penitenciaria hasta la vivienda de su madre en el barrio Democracia de Las Heras, siempre bajo monitoreo electrónico mediante una pulsera GPS. Esos registros fueron claves para reconstruir el recorrido del acusado el día del asesinato.

Flora Inés Moyano.

Los datos de geolocalización permitieron establecer que Molina salió de la granja penal, se desplazó por el barrio Democracia y luego se dirigió hacia el descampado donde fue hallada la víctima, lo que permitió vincularlo directamente con la escena del crimen. La causa fue investigada inicialmente por el fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello, quien reunió las pruebas que sostuvieron la acusación.