Horror en Salta: desbaratan una red que captaba chicas vírgenes en colegios

La Justicia federal investiga una organización criminal que captaba adolescentes en colegios de Salta para su explotación sexual. Ya se identificaron 33 víctimas y hay nueve imputados.

Horror en Salta: desbaratan una red que captaba chicas vírgenes en colegios

Editó: Mariano Rivas

La Justicia federal investiga un aberrante caso de trata de personas en Salta que ya tiene 33 alumnas víctimas y nueve imputados. Se trata de una organización criminal que captaba adolescentes en colegios públicos y privados, con un patrón particularmente alarmante: buscaban chicas vírgenes y, cuando crecían, las descartaban.

La causa está a cargo del fiscal general Eduardo Villalba y la auxiliar fiscal Roxana Gual, ante el juez federal de Garantías N°1 de Salta, Julio Bavio.

Según la investigación, las víctimas eran menores de edad, en situación de vulnerabilidad, que eran sometidas a explotación sexual, control psicológico y presiones constantes por parte de los acusados. El expediente permitió determinar la existencia de, al menos, 33 adolescentes afectadas, una cifra que creció con el avance de la pesquisa.

El origen del caso

La investigación se inició en junio de 2024, luego de la denuncia de la madre de una víctima, quien advirtió una situación extraña al revisar el teléfono celular de su hija. "Al revisar el teléfono celular, la mujer encontró mensajes de índole sexual", habían señalado entonces fuentes judiciales.

Este es el auto del remisero que habría fundado la red de trata.

Uno de esos mensajes había sido enviado por un remisero, identificado por la fiscalía como el fundador de la organización. Según se expuso en una audiencia judicial, el hombre coordinaba los encuentros y recibía el dinero producto de la explotación.

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"Por beso se pagaba $60.000, 20.000 más por sexo oral y así hasta llegar a $200.000 por penetración si aún no había perdido su virginidad", sostuvo el fiscal Villalba ante el juez Bavio en septiembre pasado, cuando se realizaron las primeras imputaciones, según informó La Nación.

Control, manipulación y promesas

Para el Ministerio Público Fiscal, las adolescentes estaban "sometidas a la voluntad y designios" del remisero, quien ejercía un fuerte control psicológico. "Algunas de las víctimas lo veían como la persona que les permitió comprar ropa de marca, teléfonos celulares y tener importantes sumas de dinero", explicó el fiscal.

Con el avance de la investigación, se identificaron otras 30 víctimas y se imputó a cuatro sospechosos más, todos con distintos roles dentro de la red.

La causa ya identificó 33 víctimas adolescentes en Salta.

Si bien Villalba identificó al remisero como el fundador de esta red, quien recibía dinero por coordinar los servicios sexuales, no fue el único que tenía a su cargo la captación, sino que todos los imputados tuvieron parte en ello. Las víctimas, en un común denominador, relataron que los acusados les pedían que consigan más amigas", informó el Ministerio Público Fiscal (MPF).

Audiencias y delitos imputados

A mediados del mes pasado, durante una audiencia que se extendió por seis horas, la fiscalía pidió la ampliación de las imputaciones y la extensión del plazo de investigación hasta el 29 de mayo próximo, pedido que fue aceptado por el juez.

De los nueve detenidos, ocho están imputados como coautores del delito de trata de personas, agravado por la minoridad, la vulnerabilidad y la cantidad de víctimas. Además, cinco están acusados de integrar una asociación ilícita.

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"La fiscalía imputó también la tenencia y distribución de material de índole sexual de menor a seis de los acusados; la corrupción de menores a otro de ellos; el abuso sexual de una menor de 13 años a dos acusados; y seis hechos de promoción y facilitación a prostitución agravada por ser víctimas menores de edad a dos imputados", detalló el MPF.

"Las descartaban cuando crecían"

Uno de los aspectos más estremecedores del caso es la forma en que la red se deshacía de las víctimas al cumplir la mayoría de edad. "A tal punto era la perversidad de los acusados que descartaban a las adolescentes que avanzaban en edad. Cuando ya cumplía los 18 años, las desechaban", sostuvieron los fiscales en audiencia.

Las pruebas surgieron, entre otros elementos, de las declaraciones en Cámara Gesell, el análisis de teléfonos celulares, transferencias bancarias y redes sociales, con la participación de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex).

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