Escándalo por acoso sexual y amedrentamiento en la Policía de San Luis

Una agente denunció que, luego de negarse a insinuaciones de un superior de Recursos Humanos, sufrió traslados, difamaciones y sanciones. Afirma que terminó fuera de la fuerza.

Escándalo por acoso sexual y amedrentamiento en la Policía de San Luis

Por: Juan Manuel Lucero

Una agente de la Policía de San Luis denunció haber sido víctima de acoso sexual, persecución laboral y represalias por parte de un comisario que se desempeñaba en el área de Recursos Humanos de la institución.

La mujer -cuya identidad se mantiene en reserva- relató que el hostigamiento comenzó con mensajes de WhatsApp enviados durante la jornada laboral, en los que el superior le indicaba que la esperaba a la salida de la Jefatura Central para llevarla a su domicilio, en lo que describió como intentos de forzar una intimidad no consentida.

Según su testimonio, tras rechazar reiteradamente las insinuaciones, comenzaron las represalias dentro de la estructura policial.

"Como me negaba, él junto a otros jefes comenzaron a señalarme como ‘la rebelde'. Me sacaron de mi espacio de trabajo y me empezaron a marcar como conflictiva", sostuvo.

En el caso se denunció

La agente aseguró que el mensaje interno fue claro: "Si denunciás, te terminás yendo; y si te quedás, atenete a las consecuencias".

Además de los traslados, denunció que se difundieron rumores para dañar su reputación. "Decían que mi cambio de destino era porque me había acostado con los jefes. Ensuciaron mi nombre y mi honor", afirmó a un medio de la vecina provincia.

También indicó que sufrió recargos injustificados y cambios de funciones que afectaron su carrera.

Ver también: Abuso en el Club Alemán: qué pasó y por qué imputarán a 10 jugadoras

El impacto en su vida familiar

El caso se agravó en un momento especialmente delicado para la mujer: su hijo, diagnosticado con trastorno del espectro autista, atravesaba una crisis que incluyó un intento de suicidio y una posterior internación con derivación a Mendoza.

La agente aseguró que, lejos de recibir contención institucional, su situación fue utilizada en su contra. "Me dijeron que viajara tranquila, que me iban a ayudar. Presenté todos los papeles como corresponde. Pero cuando volví, me mandaron a cubrir una guardia nocturna sabiendo que no podía dejar solo a mi hijo", relató.

La agente debió viajar a Mendoza por la salud de su hijo.

Según denunció, esa acumulación de medidas terminó con su desvinculación de la fuerza. "Usaron la salud de mi hijo para expulsarme. Si yo me hubiera acostado con ellos, hoy seguiría en la Policía", expresó.

Hasta el momento, no trascendió una posición oficial de la institución respecto del caso que ha tomado relevancia mediática en la vecina provincia.

Ver también: Imputan a un abogado mendocino y dos socios por estafas

Esta nota habla de: