El modus operandi del chacal que abusó de sus nietas en General Alvear

El hombre de 76 años confesó el delito en un juicio abreviado y deberá cumplir la pena en la cárcel.

El modus operandi del chacal que abusó de sus nietas en General Alvear

Por:Tamara Sbardolini
Periodista

Un hombre de 76 años fue condenado a 16 años de prisión por abuso sexual agravado por el vínculo tras reconocer en un juicio abreviado que atacó a dos de sus nietas, de 7 y 9 años al momento de los hechos. La causa, que se originó por episodios ocurridos en 2012 en el ámbito familiar, un patrón de conducta reiterado con otras víctimas del entorno cercano.

Se trata de Roberto Marchán, quien fue investigado por hechos ocurridos en su vivienda de General Alvear, donde convivía con su familia. Según la denuncia, los abusos se producían cuando las niñas quedaban bajo su cuidado, cuando sus padres debían realizar otras actividades.

De acuerdo a lo que se denunció en la causa, los episodios comenzaron años antes, aunque con una de las víctimas se extendieron hasta 2012. En otros casos, los relatos indican que situaciones similares, con sobrinas de Marchán, se habrían prolongado incluso hasta 2016, aunque varias de esas denuncias no avanzaron en la Justicia.

La abogada de una de las víctimas, Claudia Fajardo, explicó que no se trató de un hecho aislado. "Son varias víctimas, hay nietas pero también hay otras que no son nietas, que son en el orden familiar", señaló.

Marchán en un evento de la municipalidad antes de recibir la domiciliaria

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El modus operandi

Según la investigación, el acusado desarrollaba los hechos siempre dentro del ámbito intrafamiliar y ocurría durante las siestas, cuando las niñas se quedaban bajo el cuidado de sus abuelos paternos.

Uno de los aspectos que se repite en los testimonios es la mecánica posterior a los abusos. Según la abogada, "amenazaba a las niñas y les daba regalos para que no hablaran". Además, detalló que tras los hechos las obligaba a ducharse para evitar que quedaran rastros y, luego, buscaba reforzar el silencio con obsequios como helados o juguetes.

 En ese contexto, la letrada aseguró que las víctimas advirtieron lo que ocurría a la esposa Marchán. Sin embargo, no intervino y hasta las trató de mentirosas a las víctimas, según lo que señaló Fajardo.

El miedo fue determinante en el silencio de las víctimas. "Era conocido, entonces ellas tenían mucho temor", señaló, y agregó que las víctimas se lo cruzaban en el centro de Alvear y el acusado les advertía: "Nadie les va a creer".

Con el avance de la causa, el imputado reconoció los hechos durante el proceso judicial.

Finalmente, el tribunal dictó una condena de 16 años de prisión por abuso sexual agravado por el vínculo. Si bien el hombre se encontraba cumpliendo prisión domiciliaria por su edad, la Justicia resolvió que la pena se cumpla en una unidad penitenciaria, teniendo en cuenta, entre otros factores, que su vivienda está ubicada frente a un establecimiento educativo al que asisten menores.

Ahora, será la defensa del condenado la que deberá solicitar nuevamente el beneficio de la prisión domiciliaria, mientras que la Justicia evaluará el pedido en función del domicilio propuesto y sus condiciones físicas.

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