Mitos y verdades de la vida en la cárcel

En esta nota te develamos la verdad sobre los "mitos" que rodean a los códigos internos de los presos.

Mitos y verdades de la vida en la cárcel

Por: Mendoza Post

 Luego de la brutal agresión sufrida por un interno del penal de máxima seguridad Almafuerte, a quien le tatuaron la cara con la frase "Soy fiel a la yaqui", en referencia a la mujer sindicada como la líder de una banda narco que manejaba el negocio de los estupefacientes en la zona oeste del Gran Mendoza, el Post pudo hablar con una fuente interna del penal que nos aclaró cómo es la vida tras las rejas.

Lo que confirmaron desde la cárcel  es la existencia de los códigos internos que poseen los presos, que esto es una realidad y no un mito urbano.

Los hechos violentos son moneda común en la penitenciaría.

Los violadores y abusadores son constantemente atacados por los otros internos del penal, por lo que las autoridades penitenciarias deben mantenerlos separados del resto de la población, aunque se les permite hacer las veces de "fajineros", internos que realizan trabajos y ayuda dentro de los sectores donde se encuentra el personal, tanto civil como uniformado, debido a que, por sus "vicios" no son tan violentos o peligrosos como lo puede ser un condenado por homicidio o robo.

Ver también: Brutal: le "marcaron" la cara a un preso

El penal de máxima seguridad de Cacheuta fue escenario de un hecho muy violento ayer.

Estos "fajineros" son internos que poseen una buena conducta dentro de la cárcel y por más que se pueden "mover" dentro del penal, nunca son dejados con el resto de la población, por los ataques que reciben. "el violador o abusador es muy mal visto dentro de la cárcel".

Por su parte, Pablo Flores, actor y director de teatro con más de 10 años de experiencia trabajando dentro de los muros, le confirmó al Post que los niveles de violencia dentro de los complejos penitenciarios provinciales en muy elevado y que la principal causa de esto es el elevado consumo de drogas y el hacinamiento que existe y que los casos de motines no son tan frecuentes como lo son en otros lugares con condiciones de convivencia similares.

Las condiciones en las que viven los presos influyen en los altos niveles de violencia que existen.

Otro dato que indicaron es la existencia de una convulsión respecto de las personas que "dirigen" la cárcel y comentó el caso de los mellizos Nelson y Néstor Funes, condenados a 20 años de prisión por el asesinato de Matías Quiroga, ocurrido el 9 de marzo de 2012 en la playa de estacionamiento del Carrefour de Godoy Cruz. Según comentan ellos mismos, deberían ser los "dueños" de la cárcel, porque dicen estar presos por un robo a blindado, hecho que antiguamente era bien visto por los presos; ahora la cárcel la manejan los "guachines".

El penal de Boulogne Sur Mer se encuentra totalmente hacinado.

Respecto de los internos que realizan estudios, tanto secundarios como superiores, deben hacerlo teniendo en cuenta a los otros reos que se encuentran en el aula, por las constantes peleas entre bandas que se producen.

Consultado respecto a traslado del preso que sufrió el ataque ayer en Almafuerte, indicó que los mismos muchas veces no son voluntarios, sino que se les da la orden y los internos son llevados desde una unidad penitenciaria a otra sin un aviso previo y muchas veces sin comunicar la situación a sus respectivas familias.

Los bandas mantienen constantes luchas dentro de la cárcel. 

Un dato a destacar, y que podría confirmar el hecho de que el interno atacado fue confundido con un "angelito", es que antes de ingresar a los pabellones el personal de guardia le muestra al preso un listado con los nombres de los internos que se encuentran en dicho pabellón, justamente para no mezclar bandas y que no se produzcan hechos violentos. Debido a esto, el interno atacado ayer debe haber visto el nombre de las personas que se encontraban en el interior de la celda y, de haber existido alguno con el que tuviera un problema, es probable que se hubiera rehusado a ingresar al pabellón.