Qué pasa (y pasará) en el mercado laboral - Mendoza Post
Lunes 7 Nov 2016
porLuis Tarullo (*)

Salvo en las épocas de hiperinflación o en los picos de las durísimas crisis contemporáneas que azotaron a la Argentina, no se recuerda en las últimas décadas un debate salarial tan enrevesado.

Y la situación parece tornarse más incomprensible cuando se observa que hay dos cuestiones que no tendrían que complicar el caso: no hay una crisis similar a la de aquellas épocas y la mayoría de los protagonistas de las negociaciones son los mismos de siempre, al menos en lo que respecta a los empresarios y los sindicalistas.

Pero las explicaciones pueden empezar a aparecer cuando la mirada torna hacia el gobierno de Macri, donde anidan actores que son jueces y parte (los famosos CEO provenientes de las empresas) que por su naturaleza incontenible tienen actitudes y toman medidas que mezclan confusión con intereses de clase e impericia política.

A ello hay que sumarle las resoluciones adoptadas sin anestesia, como los aumentos de tarifas que, si bien había que aplicarlos, podrían haberse efectuado de otra manera.

Y además muchos de los que ahora aplauden a este gobierno por sus promesas de cambio y repudian a la administración anterior a la cual también supieron sonreírle, actúan con altas dosis de hipocresía trasladando a los precios cualquier movimiento en otros valores y negándose a compensar las pérdidas del poder adquisitivo de sus propios empleados.

Entonces todo contribuye a construir un inmenso aquelarre en el que ondean en un clima enrarecido bonos, compensaciones, paritarias y otras yerbas, con sus ejércitos de hijos y entenados.

También ministros que aparecían hablando y respondiendo preguntas fáciles, de golpe se refugiaron bajo el cono del silencio, y por ahí solo andan algunos sindicalistas y empresarios gambeteando periodistas y balbuceando lo que puede llegar a pasar dentro de algunas pocas semanas.

Que un bono de 2.000 pesos que puede llegar hasta 3.500 en ciertos casos, que en algunas provincias sí y en otras no, que en algunas actividades privadas sí, en algunas quizás y en otras imposible, que en la provincia de Buenos Aires se reabrirá la paritaria... perdón. ¿Reapertura de paritaria estatal en la provincia de Buenos Aires? ¿Habrá efecto cascada y los empleados públicos de otras jurisdicciones se lanzarán a efectuar el mismo reclamo? ¿Más aquelarre en el mundo laboral argentino ya complicado como nunca en los últimos años? La administración de María Eugenia Vidal avisó que esa paritaria no será una discusión eterna y que prácticamente será una charla unilateral, pues ya estaría decidido un tres y medio por ciento de aumento y se terminó.

Pero ese porcentaje es una ponchada de plata para la economía bonaerense, y los gremios, de aceptarlo, van a salir a "vender" que fue el resultado de sus presiones y de la lucha sindical, por más que el gobierno se empeñe en tratar de despojarlo de ese cariz.

Por lo pronto, la CGT sigue frenada con respecto a las acciones de protesta y miró de reojo la movilización que realizaron las dos CTA y algunas organizaciones sociales el reciente viernes a la Plaza de Mayo para repudiar las políticas oficiales y reclamar por salarios y trabajo.

Hubo críticas duras a la central unificada peronista pero también hubo quienes no rompieron los puentes como Pablo Micheli, que acuñó en su momento la "unidad en la acción" con Hugo Moyano y ahora confió en que van a volver a estar juntos porque considera que la situación del país puede desmejorar.

En ese aspecto, los números del trabajo son diversos. En algunos rubros cae el empleo y en otros tiende a recuperarse, pero el punto es siempre el mismo: si no es por el conchabo creciente en el sector público, la situación podría ser mucho peor.

Además, se prevé un repunte de la inflación, que podría situarse en una cifra superior a los dos puntos y medio, por "obra y gracia" de la renovada aplicación del tarifazo, después del parate transitorio que implicaron los fallos judiciales.

Con lo cual, en síntesis, queda conformado un panorama donde si hay algo que está claro es la confusión.

(*) Especial para Mendoza Post