La Pampa sigue en pie por el reclamo del río Atuel

Hoy las escuelas conmemoran el “Día de la reafirmación de los derechos pampeanos sobre el río Atuel” como reclamo por la modificación del curso del agua que realizó Mendoza en 1917.

La Pampa sigue en pie por el reclamo del río Atuel

Por: Mendoza Post

Hace casi 100 años que Mendoza cambió el curso del agua del río Atuel que surcaba el oeste pampeano. Hoy las escuelas de La Pampa conmemoran el “Día de la reafirmación de los derechos pampeanos sobre el río Atuel”.

En 1917, Mendoza comenzó a cambiar el curso del río Atuel convirtiendo el oeste pampeano en una zona semidesértica y obligando a miles de familias a migrar. Según el diario Página 12, esta zona de La Pampa no tenía mucho que envidiar a las fértiles tierras bonaerenses o santafesinas. Un ejemplo fue la Colonia Agrícola Butaló, creada en 1909 cuando se aprobó la mensura de diez mil hectáreas y cientos de colonos se instalaron en la próspera localidad. Durante quince años vivieron de la agricultura, con el agua que provenía del río Atuel.

Luego, en 1987, la Corte Suprema ordenó a Mendoza liberar el río pero nada sucedió. En 2010, la ONU determinó que el agua es un derecho humano.

Hasta 1917 el Atuel entraba a La Pampa por tres brazos principales, y dos secundarios. Ellos eran el Atuel (pasaba por atrás de Santa Isabel), el arroyo de La Barda y el arroyo Butaló (el más extenso, que recorría 270 kilómetros en territorio pampeano). Durante ese año comenzaron a cambiar el caudal natural del río, se perdió el brazo principal del Atuel. En la década del 30 comenzó el corte del brazo Butaló y, en la década del 40, el gobierno nacional construyo el dique El Nihuil en Mendoza, que embalsó el río e interrumpió el escurrimiento del arroyo de La Barda, que era el último que quedaba.

Con la construcción del dique El Nihuil, La Pampa perdió su derecho al río. 


“El río robado destruyó los humedales y determinó el exilio ambiental de miles de pampeanos. La ausencia del Atuel vulnera derechos humanos esenciales a los habitantes”, dijo Laura Romero, de la Asamblea por los Ríos Pampeanos. Algunas de las localidades afectadas son Santa Isabel, Victorica, Algarrobo del Aguila, La Humada, Limay Mahuida, Puelches, Gobernador Duval y 25 de Mayo, entre otras.

Por la demanda de asambleas socioambientales y docentes, los ministerios de Cultura y Educación, y la Secretaría de Recursos Hídricos establecieron que todos los 21 de octubre se incorpore al calendario de la provincia el “Día de la reafirmación de los derechos pampeanos sobre la cuenca interprovincial del río Atuel”. Entre los objetivos figura el fortalecer en el tiempo los criterios de preservación, cuidado, racionalidad en los usos y sustentabilidad para beneficio de las futuras generaciones.

En la Escuela 7 y en el Colegio Leuvucó de Victorica comenzaron las actividades el 16 de octubre. Los alumnos marcharon por las calles de la localidad. “Tenemos derechos y queremos justicia. Que nos devuelvan el Atuel”, resumía un cartel celeste con letras negras. Maestros, alumnos y familias caminaron alrededor de la plaza principal. La consiga fue “luchemos por nuestros ríos”.

Hoy, la Escuela 4 de Santa Rosa trabajará en todos sus grados los aspectos históricos y de actualidad, y también realizará una manifestación en la calle Almirante Brown, con acciones artísticas, lecturas y entrega de información. El sábado pasado, en Santa Isabel, 25 de Mayo, Pedro Luro y La Adela, la Multisectorial de los Ríos (reúne a asambleas, organizaciones sociales y sindicatos) realizó cortes informativos simultáneos en cinco rutas de la región, en reclamo por el uso compartido de los ríos Atuel, Salado y Colorado.

Mendoza tendría que haber devuelto el río a su cause en 1987.


En 1949, la Dirección de Agua y Energía Eléctrica de la Nación resolvió que se debía entregar aguas del río Atuel a La Pampa. Mendoza negó durante décadas la interprovincialidad del Atuel, pero lo reconoció en 1987, cuando la Corte Suprema de Justicia falló en favor de La Pampa, y exhortó a las provincias a celebrar convenios para una participación equitativa del agua. “Nunca se concretó el mandato de la Corte porque Mendoza se negó a cumplir el fallo”, explicó Romero y remarcó que los distintos gobiernos nacionales “aceptaron pasivamente” el accionar mendocino.

En 2008, los gobernadores Oscar Jorge y Celso Jaque firmaron, junto a Nación, un convenio que establecía un caudal mínimo para La Pampa. Pero no se cumplió.

En 2011 un abogado pampeano presentó una nueva denuncia contra Mendoza, que actualmente tramita en la Corte Suprema. Y en 2014 el gobierno provincial presentó una demanda judicial en la que reclama un caudal mínimo y un resarcimiento económico. En agosto pasado, luego de una presentación en la Corte Suprema, el gobernador Francisco Pérez, señaló que La Pampa “nunca acreditó el daño” sufrido. Y argumentó que Mendoza tiene derecho a regar 75.771 hectáreas y que solo lo hace en 50 mil “por la falta de agua”. Los dichos del gobernador retumbaron como un agravio en La Pampa, que exige que el agua llegue al oeste provincial.