Sergei Tropin fue hallado sin vida en su apartamento del centro de Moscú en la mañana del 7 de febrero de 2026, en un hecho que ha despertado inquietud por su contexto y el patrón de muertes recientes de personalidades públicas en Rusia.
Otra muerte que inquieta a Moscú: un ex viceministro ruso apareció sin vida
El hallazgo sin vida de Sergei Tropin, ex viceministro de Justicia de Rusia, volvió a encender las alarmas en Moscú. El ex funcionario fue encontrado muerto este 7 de febrero de 2026 dentro de su departamento, ubicado en una zona céntrica de la capital rusa. La noticia fue confirmada por medios estatales y replicada por la prensa internacional, entre ellos Infobae, que dio a conocer los primeros detalles del caso.
De acuerdo a la información difundida por agencias rusas, el cuerpo de Tropin fue hallado en el baño del inmueble, sin signos visibles de violencia. Personal médico que acudió al lugar indicó que la causa preliminar del fallecimiento habría sido ahogamiento, aunque aclararon que el diagnóstico es provisorio y que el expediente quedó en manos de los investigadores. Por el momento, las autoridades evitaron brindar precisiones adicionales.
Tropin había ocupado el cargo de viceministro de Justicia entre 1996 y 1997, durante el gobierno de Boris Yeltsin, en una etapa clave de reorganización institucional tras la caída de la Unión Soviética. En su paso por la administración pública, alcanzó el rango de Consejero Estatal de Justicia de primera clase. Desde su salida del gobierno, mantenía un perfil bajo y no se conocían actividades políticas recientes.
Ver: Otro funcionario dio positivo de alcoholemia: presentó la renuncia
El episodio se suma a una cadena de muertes de ex funcionarios, empresarios y figuras vinculadas al poder ruso que, en los últimos meses, despertaron sospechas tanto dentro como fuera del país. A comienzos de este año, otro ex viceministro -en ese caso del área de Trabajo- fue hallado muerto en su vivienda, en un hecho que las autoridades calificaron como suicidio, aunque también generó interrogantes.
Mientras avanza la investigación por la muerte de Tropin, el contexto vuelve a poner bajo la lupa la falta de información oficial y la repetición de escenarios similares. Por ahora no hay indicios de un hecho criminal, pero el caso permanece abierto y alimenta una creciente inquietud sobre lo que ocurre puertas adentro de la elite política rusa.



