La Casa Blanca salió a aclarar versiones que se viralizaron durante el fin de semana de Pascua y reavivaron dudas sobre la salud del presidente estadounidense.
Rumores y desmentida: qué pasó realmente con la supuesta internación de Trump
La difusión de versiones sobre una posible internación de Donald Trump volvió a instalar interrogantes en torno a su estado físico. Sin embargo, desde la Casa Blanca negaron de forma categórica que el mandatario haya sido trasladado de urgencia a un centro médico, como se aseguraba en redes sociales.
El encargado de salir a responder fue Steven Cheung, uno de los voceros presidenciales, quien utilizó su cuenta en X para desacreditar los rumores. Según sostuvo, el presidente pasó el fin de semana de Pascua trabajando "incansablemente" desde el Despacho Oval. En ese mismo mensaje, destacó el nivel de actividad del mandatario y evitó dar lugar a cualquier especulación sobre problemas de salud.
Las versiones apuntaban a un supuesto traslado al Centro Médico Militar Nacional Walter Reed, un lugar históricamente asociado a la atención de presidentes de Estados Unidos. La circulación de ese dato coincidió con antecedentes recientes que ya habían puesto el foco en la salud del líder republicano.
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En julio de 2025, tras una revisión médica por inflamación en las piernas, a Trump le diagnosticaron insuficiencia venosa crónica, una condición que afecta la circulación sanguínea. Desde el entorno presidencial aclararon en ese momento que se trataba de un cuadro común y sin gravedad, descartando patologías más complejas como trombosis o enfermedades arteriales.
Las dudas volvieron a aparecer meses después, cuando imágenes públicas mostraron un hematoma en una de sus manos. La explicación oficial fue que se trataba de una irritación leve vinculada a los habituales apretones de manos y al consumo de aspirina, parte de un tratamiento preventivo cardiovascular. Según indicaron, ese tipo de marcas es un efecto secundario conocido y sin mayores consecuencias.
Durante el mismo fin de semana en el que circularon los rumores, Trump mantuvo actividad en redes sociales y realizó publicaciones vinculadas a la política internacional. Entre ellas, un mensaje dirigido a Irán en el que planteó un plazo de 48 horas para avanzar en un acuerdo, además de difundir un video con explosiones en Teherán.
El último parte médico oficial, firmado por su doctor personal, señaló que el presidente presenta parámetros físicos dentro de rangos normales, con buena función cardíaca, pulmonar y neurológica. A sus 79 años, Trump suele mostrarse activo y ha hecho de su energía un rasgo central de su imagen pública, incluso en medio de cuestionamientos por su edad.



