El escalador estadounidense Alex Honnold volvió a desafiar los límites humanos este domingo al conquistar la cima del Taipei 101, el edificio más alto de Taiwán, sin utilizar cuerdas, arneses ni red de seguridad.
La hazaña, seguida por una multitud en las calles y millones a través del streaming, culminó con una imagen para la historia: una selfie tomada desde la aguja del rascacielos, a 508 metros de altura, mientras luchaba contra las ráfagas de viento.
El evento titulado "Skyscraper Live" fue transmitido por Netflix bajo una estricta medida de prevención: la emisión tuvo un retraso programado de 10 segundos. Esta decisión se tomó por las implicaciones éticas de televisar en directo una actividad de riesgo mortal, permitiendo cortar la transmisión en caso de una tragedia.
"No te caigas de la aguja"
Honnold, famoso mundialmente por su ascenso a "El Capitán" en Yosemite en 2017, tardó una hora y media en completar el recorrido de 101 pisos. La sección más compleja fueron los 64 pisos centrales, conocidos como las "cajas de bambú", que requirieron escalar segmentos empinados y sobresalientes.
ALEX HONNOLD AFTER COMPLETING HIS FREE SOLO OF TAIPEI 101: "Sick."
Al llegar a la cima, el deportista relató la tensión del momento final: "Hacía mucho viento, así que pensé: ‘no te caigas de la aguja'. Estaba tratando de equilibrarme bien. Pero dije: ‘¡qué posición increíble, ¡qué manera tan hermosa de ver Taipéi!'".
Un hito postergado por el clima
La escalada estaba prevista originalmente para el sábado, pero las condiciones climáticas obligaron a postergarla 24 horas. A diferencia del francés Alain Robert, quien subió el edificio en 2004 utilizando líneas de seguridad, Honnold se convirtió en la primera persona en hacerlo en la modalidad "solo integral" (sin protección).
La selfie que se sacó Alex Honnold al llegar a la cima del edificio más alto de Taiwán el Taipei 101.
"Ha sido el sueño de mi vida escalar un rascacielos", confesó el atleta, quien celebró con los brazos en alto ante la ovación del público que se congregó en la base de la torre para presenciar lo que calificaron como "una experiencia única en la vida".
El escalador estadounidense volvió a llamar la atención del mundo al ascender los 508 metros del rascacielos más alto de Taiwán sin ningún tipo de protección. La acción fue transmitida en vivo y se suma a una serie de hitos que lo convirtieron en una figura clave de la escalada extrema.
Más del 40% de la población estadounidense permanece bajo alerta por un sistema extremo de nieve y hielo que ya provocó miles de vuelos cancelados, cortes de energía y temperaturas récord, con impactos que podrían extenderse durante varios días.
Habría adquirido alrededor de 300 cartuchos de munición para el grupo, que presumiblemente iban a ser usados en ataques contra instituciones israelíes o judías.