El presidente dio ese respaldo a la reforma sancionada por el Congreso donde se le da más poder a las provincias para definir las zonas protegidas donde hay reservas de agua dulce en forma sólida.
Milei y la nueva ley de Glaciares: "El ambiente y el crecimiento no son enemigos"
Obtenida la sanción de la reforma de la Ley de Glaciares, el Poder Ejecutivo celebró la aprobación, que "impulsa la precisión de la norma vigente a fin de garantizar seguridad jurídica y darle poder a las provincias para la utilización de sus recursos".
"Esta reforma histórica aclara con precisión científica que se debe continuar protegiendo los glaciares y las geoformas del ambiente periglacial que cumplen funciones hídricas, permitiendo, en función de evaluaciones técnico-científicas provinciales, la explotación de los minerales en los terrenos que estaban mal catalogados como glaciares y no formaban parte del objeto protegido de la ley", se expresó mediante un comunicado de la Oficina del Presidente.
Según el Gobierno, "la redacción original era confusa y generaba interpretaciones absurdas que prohibían actividades mineras en general, incluso donde no había nada que proteger. Eso llevaba a conclusiones contrarias al artículo 41 de la Constitución (utilización racional de los recursos naturales) y al dominio originario de las provincias (artículo 124)".
"Estos cambios comprenden un reclamo histórico de las provincias integrantes de la Mesa del Litio (Catamarca, Jujuy y Salta) y de la Mesa del Cobre (las mencionadas, Mendoza y San Juan). La reforma aprobada les devuelve a las provincias la competencia que les corresponde como legítimas titulares del dominio originario de sus recursos, permitiéndoles identificar, proteger y administrar sus reservas hídricas de manera eficiente, técnica y realista", se destacó.
Para el PEN, "al eliminar las distorsiones ideológicas y las trabas artificiales que impedían el progreso", el nuevo marco normativo "reafirma que el cuidado genuino del ambiente y el crecimiento económico no son enemigos, sino motores complementarios de una Nación libre y próspera".
"Los intentos de interferencia de organizaciones extranjeras fracasaron y los ecologistas empeñados en impedir el progreso de la República Argentina volvieron a perder. Las agendas que buscan impedir el progreso de los argentinos encontraron en este Gobierno su mayor enemigo", se subrayó en el comunicado en contra de quienes alzaron la voz contra la reforma.



