El árbol ideal para jardines pequeños: no levanta raíces y da frutos todo el verano

Se trata del ciruelo, que combina flores delicadas en primavera y sombra en verano.

El árbol ideal para jardines pequeños: no levanta raíces y da frutos todo el verano

Por: María Belén Godoy

Para quienes cuenten con jardines pequeños o patios reducidos suelen enfrentar el mismo dilema: qué árbol plantar sin que las raíces dañen el suelo o el cemento. En ese escenario, el ciruelo aparece como una de las opciones más equilibradas, ya que no levanta veredas, ofrece flores coloridas y regala frutos durante el verano.

Se trata de un árbol de porte moderado, con tronco recto, corteza lisa y tonalidad oscura. A fines del invierno despliega pequeñas flores blancas o rosadas que anticipan la primavera y transforman el jardín en un espacio más luminoso. Meses después, el espectáculo floral da paso a la cosecha: ciruelas frescas que maduran con el calor estival.

A diferencia de especies como el sauce, cuyas raíces pueden provocar daños en el suelo o estructuras cercanas, el ciruelo posee raíces superficiales que no requieren gran profundidad y permiten plantarlo en patios, veredas o cerca de muros sin mayores riesgos.

Además del valor ornamental, suma sombra en verano y fruta fresca para consumo directo o preparaciones caseras. Una combinación que lo convierte en una de las alternativas más prácticas para hogares con espacios reducidos.

El ciruelo da una flor blanca o rosada que indica que la primavera esta cerca. 

Cómo cultivar un ciruelo en casa

El suelo ideal para su desarrollo es calizo y húmedo, con buen drenaje y un pH que oscile entre 5,5 y 6,5. La ubicación es clave: necesita abundante luz solar para crecer de manera óptima.

El riego debe ser constante para mantener la humedad, aunque evitando encharcamientos. En cuanto a la fertilización, se recomienda aplicarla a fines del invierno, especialmente con abonos granulados si el árbol se cultiva en maceta.

El ciruelo es ideal para colocar en jardines o patios pequeños.

La poda también cumple un rol importante. En ejemplares jóvenes se realiza en primavera, mientras que en árboles más maduros conviene hacerla antes de que termine el verano. Se aconseja una forma cónica para que todas las ramas reciban buena exposición solar.

Por último, es habitual que sus frutos atraigan aves, por lo que puede ser necesario protegerlos con redes. También debe vigilarse la aparición de plagas como pulgones, cochinilla o mosca de la fruta.

Con cuidados básicos y sin requerir mantenimiento excesivo, el ciruelo ofrece flores, sombra y cosecha en un mismo árbol, una opción funcional y estética para quienes buscan aprovechar al máximo cada metro del jardín.

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