Es una de las plantas más elegidas para interiores, pero cuando sus hojas cambian de color algo no está funcionando bien. Qué significa el amarillamiento y cómo actuar a tiempo para salvar el potus.
¿Tu potus tiene hojas amarillas? Qué falla y cómo solucionarlo
El potus (Epipremnum aureum) es una de las plantas de interior más elegidas por su resistencia y facilidad de cuidado. Se adapta a distintos ambientes y suele crecer sin grandes exigencias. Sin embargo, cuando sus hojas empiezan a ponerse amarillas, la planta está dando una señal clara de que algo no está funcionando bien.
La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, el problema tiene solución si se detecta a tiempo. Riego, luz, temperatura o nutrientes suelen estar detrás de este cambio de color, y corregir esos factores puede hacer que el potus se recupere.
A continuación, las causas más comunes de las hojas amarillas en el potus.
Exceso de riego
Es el error más frecuente. El potus tolera mejor la falta de agua que el exceso. Cuando la tierra permanece húmeda durante mucho tiempo, las raíces se ven afectadas y la planta lo manifiesta en sus hojas.
Las señales más comunes son hojas amarillas y blandas y un aspecto general decaído. Para solucionarlo, es clave dejar secar el sustrato antes de volver a regar, asegurarse de que la maceta tenga buen drenaje y, si el problema es grave, cambiar la tierra y revisar las raíces.
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El exceso de riego es la causa más común del amarillamiento.
Falta o exceso de luz
Aunque es una planta adaptable, la luz sigue siendo fundamental. Con poca luz, el potus crece lento y las hojas pueden amarillear. Con sol directo, las hojas se queman y aparecen manchas amarillas o marrones. La ubicación ideal es un ambiente con luz indirecta brillante, cerca de una ventana pero sin recibir sol directo.
Riego con agua inadecuada
El uso de agua muy fría, con mucho cloro o que estuvo almacenada por mucho tiempo puede generar estrés en la planta, provocando amarillamiento progresivo y caída de hojas. La recomendación es regar con agua a temperatura ambiente y, si es posible, dejarla reposar unas horas antes de usarla.
Falta de nutrientes
Cuando el potus lleva mucho tiempo en la misma maceta, puede empezar a mostrar hojas amarillas por falta de nutrientes. En estos casos, el amarillamiento suele aparecer primero en las hojas más viejas y con un color pálido uniforme. Para ayudarlo, se puede aplicar fertilizante líquido para plantas verdes cada 15 o 20 días y renovar parte del sustrato una vez al año.
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La luz indirecta brillante es clave para un potus saludable.
Cambios bruscos de temperatura
El potus sufre las corrientes de aire, el aire acondicionado o la calefacción directa. Los cambios térmicos repentinos generan estrés y se reflejan en hojas amarillas. Lo ideal es ubicar la planta en un lugar con temperatura estable, lejos de salidas de aire y fuentes de calor.
Qué hacer cuando las hojas ya están amarillas
Las hojas amarillas no vuelven a ponerse verdes, pero conviene retirarlas para que la planta no gaste energía en ellas.
Los pasos recomendados son cortarlas con una tijera limpia, revisar raíces y sustrato y ajustar el riego y la ubicación. Esto favorece la aparición de hojas nuevas y sanas.
Cómo prevenir que el potus vuelva a ponerse amarillo
Para mantener el potus fuerte y verde, es importante regar solo cuando la superficie de la tierra esté seca, evitar el sol directo, limpiar las hojas con un paño húmedo y fertilizar en primavera y verano. Con estos cuidados básicos, el potus puede recuperarse y seguir creciendo sin problemas.



