Para esta filosofía milenaria china, detrás de este gesto sencillo se esconde una creencia ligada al equilibrio y la renovación.
Por qué se rocía la puerta de entrada con vinagre, según el Feng Shui
Para el Feng Shui, la entrada del hogar es uno de los puntos más importantes: simboliza el lugar por donde ingresa la energía nueva y marca el tono del bienestar dentro de la casa. Por eso, mantenerla limpia, despejada y energéticamente equilibrada es clave para quienes siguen esta filosofía milenaria de origen chino.
Entre las prácticas más difundidas aparece el uso del vinagre, un ingrediente común en la limpieza doméstica que, dentro de estos rituales, cumple una función simbólica de purificación.
El rol del vinagre en la energía del hogar
De acuerdo con esta filosofía milenaria china, la puerta principal puede acumular lo que se denomina "energía pesada" producto de tensiones diarias, visitas conflictivas o situaciones que generan desgaste emocional. Cuando esto ocurre, el flujo energético se vuelve denso y puede influir en el ánimo y la armonía del hogar.
En este sentido, el vinagre, por su acidez y su asociación con la limpieza profunda, es utilizado como un recurso para neutralizar esas cargas. En el plano simbólico, se considera que ayuda a cortar ciclos negativos y a renovar el movimiento energético hacia el interior de la vivienda.
Ver más: Horóscopo de hoy: qué esperan los signos para este miércoels 21
Aplicación y efectos
El método más habitual consiste en preparar una mezcla de vinagre blanco y agua en partes iguales. Esta solución se coloca en un rociador y se aplica suavemente sobre la hoja de la puerta y el marco exterior. Luego, se pasa un paño apenas humedecido para retirar el excedente.
El ritual suele realizarse en momentos tranquilos del día, con la puerta cerrada, y dejando actuar la mezcla durante unos minutos. Siempre se recomienda probar primero en un sector pequeño para evitar daños en la pintura o el barniz.
Algunas personas complementan la práctica dejando un vaso con vinagre puro cerca de la entrada, como refuerzo simbólico de la limpieza energética.
Un gesto simple que acompaña el orden y la renovación
Más allá de la creencia, el Feng Shui insiste en que la entrada debe estar libre de obstáculos visuales y objetos acumulados. Barrer el polvo, ordenar la zona, revisar el estado del timbre, los picaportes y la alfombra de ingreso resulta tan importante como el rociado en sí.
Aunque no cuenta con respaldo científico, esta práctica se integra a las rutinas de muchas personas porque genera una sensación de orden, frescura y comienzo renovado. Este pequeño gesto puede ayudar a mejorar el clima energético del hogar.
El vinagre blanco, diluido en agua, simboliza purificación y transformación energética.
Te puede interesar: Cinco tragos fáciles para hacer con vermut este verano



