¿Sin tiempo para regar? Estas son las 3 plantas de interior más resistentes

No todas las plantas necesitan atención constante. Estas tres especies de interior resisten la falta de riego, se adaptan a espacios cerrados y son ideales para quienes viven a las corridas.

¿Sin tiempo para regar? Estas son las 3 plantas de interior más resistentes

Por: Figueroa

 Tener plantas en casa no siempre va de la mano con el tiempo disponible. Entre el trabajo, las obligaciones diarias y la falta de espacio, cuidar un jardín puede volverse complicado. Sin embargo, existen plantas de interior que se adaptan bien a la vida moderna y requieren cuidados mínimos.

En departamentos, oficinas o ambientes donde la luz natural es limitada, estas especies logran sumar verde sin demandar riegos constantes ni atención diaria. Son resistentes, nobles y pensadas para quienes quieren decorar sin complicaciones.

Potus: un clásico que nunca falla

El potus es una de las plantas de interior más elegidas, y no es casualidad. Crece rápido, se adapta a distintos niveles de luz indirecta y tolera bien los descuidos. Sus hojas verdes, con vetas claras, aportan frescura inmediata a cualquier ambiente.

El potus crece rápido y se adapta a interiores con luz indirecta.

Ver: ¿Tu potus tiene hojas amarillas? Qué falla y cómo solucionarlo

Funciona muy bien en macetas colgantes, estanterías o repisas. En cuanto al riego, alcanza con hacerlo cuando la superficie del sustrato está seca al tacto. Con poco, el potus responde y crece saludable.

Lengua de suegra: resistencia garantizada

La lengua de suegra, conocida también como sansevieria, es una de las plantas más recomendadas para quienes recién empiezan. Tolera la falta de riego, la escasa luz y los cambios de temperatura sin mayores problemas.

La lengua de suegra es una de las plantas más resistentes para espacios cerrados.

Es ideal para livings, dormitorios, pasillos u oficinas, y se destaca por su capacidad para purificar el aire, una ventaja clave en espacios cerrados. Su cuidado es simple: riegos espaciados, cada 10 o 15 días, y un sustrato con buen drenaje.

Zamioculca: menos es más

La zamioculca es sinónimo de bajo mantenimiento. Aunque sus hojas brillantes y carnosas parecen exigir más atención, en realidad necesita muy poco. Almacena agua en sus raíces, lo que le permite pasar largos períodos sin riego.

Leer: Las mejores flores para plantar en enero y llenar tu jardín de vida

La zamioculca, ideal para quienes se olvidan de regar seguido.

Se adapta bien a ambientes cerrados y con poca luz. Un riego cada dos o tres semanas suele ser suficiente, lo que la convierte en una aliada perfecta para quienes no pueden estar pendientes de sus plantas.

Esta nota habla de: