Pancitos de queso sin TACC: la receta fácil, esponjosa y lista en 15 minutos

Con fécula de mandioca, queso y crema, esta opción sin gluten es ideal para acompañar el mate o el café sin resignar sabor ni textura.

Pancitos de queso sin TACC: la receta fácil, esponjosa y lista en 15 minutos

Por: María Belén Godoy

Una receta simple, rápida y sin harina de trigo se ganó su lugar en la mesa de la merienda. Los pancitos de queso sin gluten se convirtieron en una de las opciones más buscadas para acompañar el mate sin complicaciones y con ingredientes fáciles de conseguir. 

En menos de 30 minutos, se puede lograr una preparación casera, esponjosa y con ese toque salado ideal para acompañar el mate o el café.

Al no llevar harina de trigo, son aptos para personas celíacas, es decir se deben utilizar productos sin TACC. La clave está en la combinación de queso rallado, crema de leche y fécula de mandioca, que aporta una miga aireada y húmeda, con una superficie apenas crocante.

Ingredientes

-70 gramos de queso semiduro rallado (pategrás, gouda o similar)

-160 ml de crema de leche

-60 ml de aceite neutro

-1 huevo

-170 gramos de fécula de mandioca

-1 cucharadita de sal

Los pancitos de queso sin tacc son ideales para acompañar el mate o el café.

El paso a paso de los pancitos de queso

Con el horno ya precalentado a 200 °C, el primer paso es rallar el queso y reservar una pequeña parte para utilizar al final. En una licuadora o mixer se colocan la crema de leche, el aceite, el huevo, la fécula de mandioca y la sal. Se procesa hasta que todos los ingredientes queden bien integrados y se forme una mezcla lisa.

Luego se incorpora el queso rallado y se vuelve a licuar apenas unos segundos más, lo suficiente para que se integre sin perder consistencia. La preparación no tendrá textura de masa tradicional, sino que quedará cremosa y bastante espesa.

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Esa mezcla se puede verter en moldes de muffins, preferentemente de silicona o previamente aceitados, llenándolos hasta tres cuartos de su capacidad para permitir que crezcan en el horno. Por encima se espolvorea el queso reservado, que durante la cocción aportará una capa dorada y sabrosa.

Para el final, se hornean entre 10 y 15 minutos, hasta que estén inflados y ligeramente dorados. Una vez listos, se retiran, se dejan entibiar unos minutos y se desmoldan con cuidado antes de servir.

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