Ni tomates ni albahaca: qué sembrar en febrero para tener una huerta en casa

Febrero es uno de los mejores meses para iniciar una huerta en casa, ya que el calor y las horas de sol favorecen cultivos de crecimiento rápido. Qué plantar, cómo regar y los cuidados clave para obtener verduras frescas en pocas semanas incluso en espacios pequeños.

Ni tomates ni albahaca: qué sembrar en febrero para tener una huerta en casa

Por: Florencia Silva

 Aunque muchos creen que el verano avanzado no es buen momento para plantar, febrero es uno de los meses más favorables para iniciar una huerta en casa. Las altas temperaturas y las largas horas de luz permiten sembrar cultivos de crecimiento rápido que pueden cosecharse antes del cambio de estación, según publicó Better Homes & Gardens.

Cultivar alimentos propios no solo es una actividad relajante, sino que también garantiza verduras frescas, reduce gastos y mejora la alimentación diaria. Incluso en balcones, patios o espacios pequeños, es posible lograr una huerta productiva con cuidados básicos.

Entre las opciones más recomendadas para febrero se destacan las hortalizas de crecimiento rápido como lechuga, rabanito, escarola y apio. Estas plantas se desarrollan con rapidez y permiten obtener resultados en pocas semanas, lo que las vuelve ideales para quienes recién comienzan con la huerta.

También existen cultivos resistentes al calor que prosperan durante el verano. Tomate, acelga, pepino, poroto, zapallito y zucchini mantienen buena productividad si reciben agua suficiente y sol directo. En el caso de las raíces y tubérculos, remolacha, zanahoria criolla y papa requieren más tiempo, pero ofrecen cosechas abundantes y fáciles de conservar.

Ver: Huerta en casa: 9 semillas para plantar este mes y disfrutar en verano

Uno de los factores clave para el éxito es preparar correctamente el suelo. Incorporar compost o humus de lombriz mejora la fertilidad, favorece el desarrollo de las raíces y ayuda a obtener verduras más grandes y sabrosas. También es fundamental asegurar un buen drenaje para evitar exceso de humedad y enfermedades.

El riego adquiere especial importancia durante este mes, ya que el calor acelera la evaporación. Como guía general, se recomienda aportar alrededor de cinco litros de agua por metro cuadrado, preferentemente por la mañana. El riego por goteo -incluso en versiones caseras- permite ahorrar agua y mantener una hidratación constante en la huerta.

La luz solar es otro elemento indispensable. La mayoría de las hortalizas necesita entre cuatro y seis horas de sol diario para desarrollarse correctamente, aunque en jornadas extremas conviene protegerlas durante el mediodía para evitar daños por radiación excesiva.

Si bien febrero no suele ser una época crítica para enfermedades, pueden aparecer plagas como caracoles, babosas y hormigas. Para controlarlas sin químicos, se pueden usar métodos simples como cáscaras de huevo trituradas alrededor de las plantas o trampas caseras.

Para mantener la producción durante todo el año, los especialistas recomiendan aplicar técnicas como la rotación de cultivos, que evita el agotamiento del suelo, y la siembra escalonada, que consiste en plantar pequeñas cantidades cada dos semanas para asegurar cosechas continuas. El mantenimiento regular -trasplantes, tutorado y reposición de plantas- también resulta clave.

Las verduras cultivadas sin pesticidas ofrecen beneficios nutricionales y ambientales, además de promover prácticas más sustentables y reducir el impacto ecológico.

Lejos de ser un mes tardío, febrero es ideal para empezar una huerta en casa. Con planificación mínima y cuidados básicos, cualquier espacio puede transformarse rápidamente en una fuente de alimentos frescos, saludables y económicos.