Su color, su forma y su simbolismo la convierten en una aliada de la abundancia. Las claves para potenciar su energía en casa.
El detalle en tu mesa que, según el Feng Shui, ayuda a atraer prosperidad
En muchos hogares, el centro de mesa se define por una cuestión puramente decorativa. Pero dentro del Feng Shui, ese punto ocupa un lugar estratégico: representa el corazón de la casa y, según esta filosofía milenaria china, puede potenciar -o bloquear- la energía vinculada al bienestar y la prosperidad.
Entre las flores recomendadas para activar esa zona, hay una que sobresale por su simbolismo y su potencia energética: el girasol.
La flor que simboliza crecimiento y prosperidad
Para el Feng Shui, el girasol está asociado al crecimiento, la vitalidad y la expansión. Su color amarillo intenso remite al sol y al elemento fuego, energías vinculadas con el éxito, la claridad mental y el movimiento económico.
La particularidad de esta flor -que sigue la luz- se interpreta como una metáfora de búsqueda constante de oportunidades y progreso. Por eso suele recomendarse en hogares donde se desea fortalecer proyectos laborales, mejorar las finanzas o atraer nuevas posibilidades.
Además, transmite estabilidad y confianza, dos cualidades clave cuando se habla de abundancia sostenida en el tiempo.
El color amarillo intenso se asocia con la energía del sol y la expansión económica.
Claves para usar girasoles como centro de mesa
No alcanza con colocar un ramo y dejarlo allí. En esta práctica, la intención y el cuidado son fundamentales. Para que realmente funcionen como activadores energéticos, se aconseja:
• Ubicarlos en un florero de vidrio con agua limpia.
• Cambiar el agua con frecuencia, ya que representa el flujo del dinero y las oportunidades.
• Elegir un número impar de flores, que simboliza dinamismo y crecimiento.
• Evitar combinarlas con flores secas o artificiales si el objetivo es atraer riqueza.
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Asimismo, es de vital importancia que el arreglo no sea excesivamente grande ni obstaculice la vista o el movimiento alrededor de la mesa. El Feng Shui prioriza los espacios despejados, porque la energía necesita circular sin bloqueos.
Un detalle no menor: las flores marchitas generan el efecto contrario al deseado. Mantener el ramo fresco y en buen estado es tan importante como la elección misma.
En definitiva, más allá de lo estético, incorporar girasoles en el centro de mesa puede convertirse en un gesto simbólico para quienes buscan renovar la energía del hogar y abrir la puerta a nuevas oportunidades. En el Feng Shui, los pequeños cambios cotidianos pueden tener un impacto más profundo de lo que parece.
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