Cantó algunos de sus grandes clásicos acompañados de una versión en español inédita de "Pare", una canción con un fuerte mensaje humanista.
Serrat se despidió de Mendoza cantando para su público
"Buenas noches. Soy muy feliz de estar aquí esta tarde con todos ustedes. Realmente han sido unos días de una gran intensidad académica, de comunicación, pero realmente sin un acto de este tipo con la gente, yo no me hubiera ido contento. No me hubiera ido contento sin haber tenido esta oportunidad". Así comenzaba a despedirse de la provincia y su público el cantautor catalán Joan Manuel Serrat.
Su memorable visita a Mendoza, invitado por la Universidad Nacional de Cuyo -que lo homenajeó, primero, con un concierto sinfónico coral y luego entregándole el título de Doctor Honoris Causa de la UNCUYO-, dejó para el final un encuentro íntimo con figuras de la cultura, la educación superior y la comunicación, logrando una cercanía más profunda y madura con su audiencia.
"Aprovechando que está aquí la rectora de la Universidad Nacional de Cuyo, pido un aplauso porque celebra un aniversario y porque ha tenido el coraje de preparar todo este acto con un equipo extraordinario que tiene. Quiero transmitir mi más sincera y profunda gratitud. Ha sido poco tiempo, pero, pobres, cómo han trabajado, cómo trabajan ellas, porque tiene un equipo fundamentalmente de mujeres, tiene un vicerrector grande, pero también muchas mujeres, que han trabajado muy bien con nosotros", dijo Serrat apenas arrancó la charla en el Auditorio Ángel Bustelo.
Andrés Gabrielli, Carlos Hernández, Sergio Gras, Jovita Kemelmajer y Antonella Punzino dialogaron con "el Nano" sobre una infinidad de temas: desde el vínculo entre la poesía y la canción y su recorrido como artista, el valor de la educación y la universidad pública, el rol de la cultura y el Estado, el paso del tiempo, el uso cotidiano de las tecnologías, la música con Spotify y la IA, los problemas mentales de la humanidad, el papel de las ideas, la tolerancia, la vocación, la felicidad y la emoción, la composición musical y las muzas, hasta su paso por la provincia, cargado de reconocimientos y el cariño de la gente.
El evento tuvo su costado solidario, ampliando el alcance social del homenaje institucional. Cada asistente canjeó su entrada por una caja de leche que el Banco de Alimentos de Mendoza almacenará para su distribución en diferentes comedores que trabajan con las áreas de sociales de la UNCUYO.
Ver: Serrat en Mendoza: así fue el concierto homenaje en la UNCuyo
A solas con el público
Como toda despedida, llegó el momento más emotivo cuando el artista recibió regalos y firmó recuerdos. Luego, en un tono cercano, y con humor tan peculiar como entrañable, Serrat anunció que traía una sorpresa. Guitarra en mano -ante casi 2000 personas en la sala y otras tantas decenas en los jardines-, comenzó a cantar De vez en cuando la vida, cosechando una ovación intensa del auditorio. A ella le siguieron Mediterráneo y Como la cigarra.
Este "mini recital" que ofreció para su público tuvo un bonus track: una interpretación inédita en castellano de Padre (Pare, en su versión en catalán). Como prólogo de esta canción, el artista español compartió una profunda reflexión fiel a su compromiso político, social y ambiental. Fuente: UNCuyo



