El actor Luciano Castro tomó la decisión de internarse en un centro de salud para tratar un cuadro anímico y conductual que se agudizó tras su reciente ruptura con Griselda Siciliani.
Según confirmaron, el diagnóstico que motivó la urgencia del tratamiento estaría vinculado a una "adicción al sexo".
La crisis personal del artista de 50 años se precipitó luego de la viralización de audios y chats con otras mujeres -incluyendo una joven danesa- mientras estaba en pareja, lo que expuso públicamente sus conductas privadas y detonó el final de su relación.
En sintonía con la información exclusiva, el programa LAM (América TV) profundizó sobre el estado emocional del actor. El periodista Pepe Ochoa reveló que Castro busca "desintoxicarse y volver a estar en eje", luego de haber tocado fondo.
"Hay que ser cautos, pero nos llegó el dato de que existió una charla de Luciano con Siciliani. Le habría dicho que quería internarse con todo lo que sucedió en el último tiempo", explicó el panelista. Según el relato, el actor "se las vio negras, empezó a tener días muy malos y no le encontraba sentido a nada".
El contexto del derrumbe
La internación llega en un momento de alta exposición mediática. A los rumores de infidelidad se sumaron declaraciones de figuras como Moria Casán, quien había deslizado que el actor "extrañaba mucho al amor de su vida", sugiriendo un duelo no resuelto por relaciones anteriores que complicó su vínculo con Siciliani.
Por el momento, el entorno del actor mantiene hermetismo sobre el lugar de la internación y los plazos del tratamiento.