La diva argentina hoy cumple 99 años y mantiene su presencia semanal en pantalla. No existe hoy otro caso similar a nivel global: ninguna otra figura cercana al centenario conduce un ciclo propio de manera regular.
Récord: Mirtha Legrand, la única conductora del mundo al aire a los 99 años
A los 99 años, Mirtha Legrand continúa haciendo lo que ha hecho durante más de medio siglo: sentarse a la cabecera de una mesa y conducir un programa de actualidad en televisión abierta. En un medio caracterizado por la renovación constante, su permanencia no solo es excepcional, sino también única en el mundo.
Actualmente encabeza La Noche de Mirtha y participa del histórico formato Almorzando con Mirtha Legrand, ambos emitidos por El Trece. No se trata de apariciones esporádicas ni de homenajes especiales: su rol es el de conductora principal, con entrevistas a figuras políticas, empresariales y culturales del presente.
Lo más llamativo es que no existe hoy en el planeta otra persona de 99 años conduciendo regularmente un programa propio en TV abierta. Aunque hay artistas nonagenarios activos en cine, teatro o literatura, la exposición semanal en vivo o grabada para un canal de aire implica un nivel de exigencia que pocos sostienen incluso décadas antes.
Históricamente, los grandes referentes televisivos internacionales se retiraron mucho antes. El legendario conductor estadounidense Bob Barker dejó "The Price Is Right" a los 83 años y falleció a los 99. Algo similar ocurrió con Hugh Downs, uno de los presentadores más reconocidos de la televisión norteamericana, retirado décadas antes de su muerte.
Ver: La verdadera historia de la "censura" a Mirtha Legrand en los 80
Incluso figuras longevas aún activas, como Mel Brooks, continúan produciendo o escribiendo, pero no lideran programas televisivos regulares. Por eso, la situación de Mirtha Legrand se destaca como un caso prácticamente irrepetible.
Su continuidad también tiene un peso histórico: su ciclo comenzó en 1968 y atravesó cambios políticos, tecnológicos y culturales profundos. La famosa "mesa de Mirtha" se convirtió en un espacio donde confluyen dirigentes, celebridades y protagonistas de la agenda pública, consolidando su influencia más allá del entretenimiento.



