Vino, frutas y hortalizas entre las economías regionales en rojo

El Semáforo de las Economías Regionales de CONINAGRO advierte que varias producciones clave de la provincia enfrentan márgenes cada vez más ajustados.

Vino, frutas y hortalizas entre las economías regionales en rojo

Por:Florencia Silva
Secretaria de redacción

 La situación de varias actividades productivas centrales para Mendoza encendió señales de preocupación. Según el Semáforo de Economías Regionales que elabora CONINAGRO, sectores como el vino y mosto, las hortalizas y la fruticultura muestran dificultades para sostener su rentabilidad en un contexto de costos crecientes y precios que no logran acompañar.

El informe ubica al complejo vitivinícola directamente en zona crítica. Esto significa que los ingresos de los productores no alcanzan para compensar la inflación ni el aumento de insumos como energía, logística, mano de obra y financiamiento. En una provincia donde la vitivinicultura es motor económico y cultural, la señal es especialmente sensible.

En el caso de las hortalizas, la situación también es delicada. Aunque los precios al consumidor suelen subir con fuerza, gran parte de esa suba no se traslada a quienes producen. Intermediación, transporte y pérdidas de mercadería reducen los márgenes en origen, dejando a muchos productores con rentabilidad mínima o negativa.

ActividadSituaciónProblema principalImpacto en Mendoza
Vino y mosto CríticoPrecios por debajo de la inflación y de los costosMotor económico provincial en riesgo
Hortalizas CríticoAltos costos y baja rentabilidad en origenPresiona los precios de verduras al consumidor
Peras y manzanas IntermedioPrecios rezagados y demanda débilFruta cara en góndola sin mejora para productores
Porcinos En deterioroImportaciones altas y precios por debajo de inflaciónCompite con producción local
Bovinos FavorablePrecios por encima de la inflaciónMejor rentabilidad relativa dentro del agro

La fruticultura -donde se incluyen peras y manzanas- aparece en una zona intermedia, con señales mixtas. Si bien algunos precios se recuperaron en determinados momentos, los costos elevados y una demanda interna poco dinámica impiden consolidar una mejora sostenida. Esto explica por qué, a pesar de ver frutas cada vez más caras en las góndolas, el sector sigue sin despegar.

Ver: Por qué el precio de la manzana subió seis veces más que la inflación

El patrón común es claro: producir cuesta cada vez más, pero vender no alcanza para compensar. Insumos dolarizados, tarifas energéticas, transporte y salarios presionan sobre la estructura de costos, mientras el consumo interno muestra señales de debilidad.

Para Mendoza, el impacto trasciende lo productivo. Estas actividades generan empleo, dinamizan economías locales y sostienen cadenas comerciales enteras, desde fincas y bodegas hasta mercados concentradores y exportadores.

De cara a los próximos meses, la evolución del consumo, la estabilidad macroeconómica y el acceso a financiamiento serán variables decisivas. Sin mejoras en estos frentes, los sectores clave de la matriz productiva mendocina podrían enfrentar un período prolongado de estancamiento, con consecuencias tanto para el campo como para los precios que paga el consumidor.

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