La temporada muestra movimiento sostenido, aunque con mayor cautela. Mendoza, la Patagonia y el Litoral se benefician de un turista flexible que viaja cuando encuentra una buena propuesta.
Turismo 2026: más viajes, pero con estadías cortas y elegidas a último momento
El verano 2026 confirma una tendencia que ya se venía insinuando: más turismo, pero con decisiones de último minuto y mayor cautela en el gasto. Lejos de una temporada caída, el movimiento se sostiene gracias a un viajero activo, flexible y selectivo, que elige cuándo y dónde viajar según eventos, clima y propuestas concretas. Así lo aseguró la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), en un balance del movimiento turístico en el país durante la primera quincena de enero.
En ese contexto, destinos como la Ciudad de Mendoza, Bariloche, Ushuaia y varias plazas del Litoral lograron muy buenos niveles de ocupación, impulsados por fines de semana largos, festivales, competencias deportivas y atractivos naturales consolidados.
Un verano que se mueve por picos
A diferencia de otras temporadas, el turismo no se ordena por reservas anticipadas, sino por picos de demanda. Según CAME, cuando coinciden buen clima, agenda atractiva y precios razonables, la ocupación sube rápido, incluso en destinos que habían arrancado con números moderados.
Con 88%, Ushuaia fue uno de los destinos con mayor porcentaje de ocupación.
Durante la primera quincena de enero, Mendoza capital alcanzó el 80% de ocupación, al igual que Bariloche. Ushuaia se destacó con un 88% en los primeros 15 días y muy buenas reservas para la segunda mitad del mes, apalancada por festivales culturales y el movimiento de cruceros. Puerto Iguazú superó el 82%, con más de 68 mil arribos.
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También hubo destinos con ocupación media, entre el 60% y el 75%, vinculados al turismo regional y escapadas cortas, mientras que otras plazas arrancaron más despacio pero mostraron recuperación hacia la segunda quincena, especialmente cuando entraron en juego ferias, fiestas y eventos.
Mendoza capital alcanzó el 80% de ocupación en la primera quincena del verano.
El "nuevo turista": decide tarde y viaja menos días
Uno de los rasgos más claros del verano 2026 es el cambio en el comportamiento del turista. La mayoría define su viaje muy cerca de la fecha, controla el presupuesto y evita comprometerse con estadías largas.
Las escapadas cortas ganan terreno, especialmente en destinos de cercanía y ciudades de paso. En contraste, los destinos turísticos consolidados mantienen permanencias promedio algo más extensas: Ushuaia, cerca de 4 días; Puerto Iguazú, 4,4 noches; Bariloche y Mar del Plata, alrededor de 3,8 noches. La lógica es clara: viajar sí, pero con flexibilidad.
La naturaleza sigue siendo uno de los productos más elegidos del verano.
Gasto medido, pero con impacto real
Aunque el consumo es más selectivo, el impacto económico del turismo sigue siendo fuerte. En muchos destinos, el gasto diario promedio se ubicó entre $95.000 y $100.000 por persona, mientras que en plazas de alto valor agregado los números fueron mucho más altos.
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Ushuaia lideró el ranking, con un gasto diario cercano a los $370.000, impulsado por excursiones, gastronomía y turismo internacional. Puerto Iguazú superó los $117.000 diarios, gracias a su oferta de experiencias. El dato clave es que el gasto no desaparece, sino que se concentra en experiencias que el turista considera valiosas.
Eventos y cultura, los grandes motores
En todo el país, los eventos se consolidaron como el principal disparador de viajes. Festivales, carnavales, ferias gastronómicas y competencias deportivas ordenan el calendario, reducen la incertidumbre y permiten decidir viajes incluso a último momento.
Esta lógica se repite en el Litoral, la Patagonia, el Norte y el centro del país. Donde hay agenda clara, la ocupación se acelera y el consumo acompaña.
Naturaleza: el producto que siempre funciona
Más allá de los eventos, la naturaleza sigue siendo el gran imán del verano. Parques nacionales, playas, ríos, montañas y termas explican buena parte del movimiento turístico.
Las Cataratas del Iguazú, Ushuaia, la Patagonia, las playas atlánticas y los destinos de agua dulce volvieron a liderar las preferencias, sumando también experiencias especiales como caminatas guiadas, paseos nocturnos y turismo activo.



