La norma apunta a reforzar y modernizar las herramientas de protección fitosanitaria frente a las principales plagas que afectan al sector productivo.
El SENASA actualiza el programa nacional de control de moscas de la fruta
El Gobierno nacional, a través del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), oficializó la actualización del Programa Nacional de Control y Erradicación de Moscas de los Frutos, que pasará a denominarse ahora Programa Nacional de Moscas de la Fruta. Esta medida fue formalizada mediante la Resolución 137/2026, con vigencia en todo el territorio argentino.
La norma apunta a reforzar y modernizar las herramientas de protección fitosanitaria frente a las principales plagas que afectan al sector productivo frutihortícola nacional. En su texto, el SENASA remarca que la fruta es un pilar de la economía local, generadora de empleo y valor agregado, y que las moscas de la fruta -como la Ceratitis capitata (mosca del Mediterráneo) y la Anastrepha fraterculus (mosca sudamericana)- representan amenazas que pueden impactar tanto en la producción como en el acceso a mercados.
Entre los objetivos del programa actualizado se destaca la protección del patrimonio productivo frente a la dispersión o establecimiento de poblaciones de estas plagas, la reducción de los daños económicos directos e indirectos causados por estas especies y la vigilancia continua de otras moscas de importancia económica, incluidas especies ausentes en el país, para actuar rápidamente ante cualquier brote.
La resolución también establece componentes específicos para la gestión del programa, que abarcan desde diagnósticos regionales y planificación de actividades hasta la coordinación interinstitucional con organismos provinciales y municipales, así como con redes de cooperación internacional. Se prevé un enfoque de manejo integrado de plagas que combina técnicas fitosanitarias con criterios de bajo impacto ambiental y estrategias de control adaptadas a las condiciones de cada región.
Finalmente, el SENASA define la protección cuarentenaria como un eje central de la política fitosanitaria, con el objetivo de minimizar tanto la incidencia de estas plagas dentro del país como su posible ingreso o dispersión hacia mercados internacionales. Con esta actualización, el organismo busca fortalecer la posición de la producción frutihortícola argentina frente a desafíos sanitarios y comerciales en un contexto global dinámico.



